El breadcrumbing es el nuevo peligro de las relaciones

El breadcrumbing: migajas en inglés, es parte de los nuevos desengaños amorosos a propósito de la era tecnológica.

Que no te asuste la nueva terminología de las relaciones de pareja que nos llega en inglés porque aquí estamos para traducir lo que haga falta. ¿Te acuerdas del ghosting? Basado en la palabra 'fantasma', era (y es) una técnica para romper que consiste en desaparecer de tu vida sin dejar rastro y mucho menos una explicación. Una ruptura un tanto cruel que adopta una nueva modalidad en el breadcrumbing. Y, créenos, te interesa saber lo que es porque cada vez más gente lo practica.

¿Qué es el breadcrumbing?

'Breadcrumb' en inglés hace referencia a las migas de pan. Sí, vamos a hablar de las migajas que algunos individuos nos dan para que sigamos a la espera. ¿A la espera de qué? El breadcrumbing se practica sobre todo en Internet, en esas relaciones que se establecen vía redes sociales, aunque no se descartan encuentros cara a cara. Pero la mayor parte de la comunicación se realiza vía nuevas tecnologías.

Imagínate: has tenido una primera cita estupenda con un chico y lo normal es que mande algún mensaje después de esa cita para tantear el terreno. Todo va bien, whatsapp de buenas noches, de qué tal te va o de qué bien lo pasamos. De pronto un día te deja en visto. Como no le conoces de mucho, le das por perdido sin ningún drama. Pero un buen día, suele ser un par de semanas después de haber ignorado tu último mensaje, le da un like a tu último post en Facebook, a tu última foto de Instagram y puede que te haga un comentario ingenioso.

¿Está o no está?, ¿hay alguien ahí? Y la charla comienza de nuevo hasta que vuelve a desaparecer sin motivo. Si propones una cita la respuesta nunca es un 'no', sino 'ok, ahí seguimos en contacto'. Pero tras varios intentos te darás cuenta de que esa cita nunca se va a materializar. Pueden pasar meses y años en esa dinámica de te contesto, desaparezco, vuelvo para que me prestes atención y vuelvo a desaparecer. ¿Sabes de lo que estamos hablando? El breadcrumbing no es un ejemplar nuevo, es el perro del hortelano de toda la vida.

Los peligros del breadcrumbing

Lógicamente el breadcrumbing no se produce en relaciones de pareja estables. Su campo de acción son los ligues virtuales, los rollos y los amogovios. No hay compromiso de ningún tipo, pero eso no quiere decir que no tenga que haber cierto respeto. Y con el breadcrumbing no lo hay. Te hacen pensar que están ahí, luego desaparecen. Lo de tenerte sentada en el banquillo como una posible opción es lo de menos.

Lo de más es que este tipo de actitud ambigua y confusa hace que te vuelvas loca pensando en las razones para su errático comportamiento. ¿Estás haciendo algo mal?, ¿has dicho algo inadecuado? El sentimiento de culpa se mezcla con la confusión y tendrás más de un disgusto con la ansiedad si sigues en esta dinámica del breadcrumbing. No lo permitas.

Poco importan sus motivos, si es una persona narcisista, egocéntrica, con problemas de autoestima o con carencias afectivas porque está jugando contigo y de forma poco honesta. Ármate de valor y no le contestes su último mensaje, pero no lo hagas con la intención de que vuelva a ti de rodillas a pedirte perdón, hazlo con la intención de no volver a tener ningún contacto con esa persona porque no merece la pena.