Conoce los 5 principales mitos sobre la sexualidad femenina

Hay mitos que son totalmente falsos y que limitan la vida sexual de miles de mujeres

Por Alessia Di Bari

Sexóloga

 

Día con día sale información con respecto a la sexualidad femenina, sin embargo, existen diversos mitos sobre el sexo, el placer y el erotismo femenino que –hasta el día de hoy- siguen rondando por ahí y más de una mujer los toma como válidos. Así que hoy, nos daremos a la tarea, de hablar acerca de los 5 más comunes.

Nada tan fuera de realidad como esto. Cada día son más las mujeres que se masturban. El Centro de Promoción de la Salud Sexual de la Universidad de Indiana encuestó a 2,056 mujeres de entre 18 y 60 años y más del 50% declaró que se masturbaba con frecuencia.

¡Falso! Hombres y mujeres sentimos la misma necesidad sexual... unos más y otros menos, pero nada tiene que ver con el género al que pertenezcamos. La realidad es que hay mujeres con una libido alta y una vida sexual muy activa; así como existen hombres con un deseo sexual bajo y poca actividad sexual.

Más o menos el 30% de las mujeres pueden alcanzar el orgasmo vía penetración vaginal… para el otro 70% no es una opción. Lo que también es cierto es que para el 100% de las mujeres, no es necesaria la penetración para alcanzar el orgasmo; lo que no significa que no sea disfrutable, sólo no es lo más importante.

Es tan disfrutable para la mujeres como para los hombres, como siempre, es cuestión de gustos… pero no de géneros. DatoCurioso. Una reciente encuesta, reveló que las mujeres experimentan con el sexo oral antes de tener su primera relación sexual vaginal.

¡Falso! De hecho, existen mujeres que prefieren el sexo anal antes que el vaginal.

Es más, la última encuesta de Crecimiento Familiar de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, reveló que el 32.6% de las mujeres de entre 18 y 44 años practica el sexo anal. En 1992, eran sólo el 25%.

Como puedes ver, seguimos arrastrando una serie de mitos y tabús con respecto a la sexualidad que lo único que hacen es limitar nuestra experiencia sexual. Así que, la siguiente vez que estés en una disyuntiva sexual, date permiso de preguntarte qué quieres y desde dónde estás decidiendo si hacerlo o no. Para mí, la sexualidad es un viaje, no un destino ¡disfrutemos del recorrido!