Las peores decisiones laborales

Esta lista de cosas definitivamente te están llevando al precipicio profesional.

Como casi siempre, las 8:30 am y yo yaiba tardísimo a la oficina. Me esperaba el día más ocupado de mi agenda y yo lo más retrasada posible (¡bravo!). Ya en el auto, manejando como desquiciada, apuradísima y aventándome a todos. Ir tarde a trabajar es la causa de la mayoría de los accidentes viales, lo puedo apostar.

En el camino, en uno de mis programas favoritos, de esos que hacen más ameno el retardo, la conductora empezó a enlistar las 10 peores decisiones laborales y las resumí en 5. Desde que empezó a hablar, me cayó el veinte de que yo lo empecé a hacer todo mal desde que me levanté.

No importa a lo que te dediques, tu visión siempre es (o debería) hacer que todo tu trabajo rinda los suficientes frutos para alcanzar el éxito. La cuestión aquí es el precio que le ponemos al éxito. Hagas lo que hagas, nada de la siguiente lista debería ser parte de ese proceso.

Mentir por convivir

Eso de hacer de cuenta que te gusta el Blues y no el Pop noventero sólo por quedar bien con tu jefe, es a lo que llamo mentir por convivir. Lo mismo aplica cuando emites opiniones falsas para no contradecir las de alguien más importante.

Sacrificar tu pasión por dinero

El hecho de que te hagan una oferta atractiva con muchos ceros a la derecha, no quiere decir que debas renunciar a lo que te gusta. Es tentador y requiere cierta madurez rechazarlo, y más cuando lo que más te apasiona no te está dando lo que esperas. Antes de aceptar cualquier asenso, piensa en lo que implica primero en tu vida personal.

Creer que todo va a cambiar

Si decides permanecer en tu trabajo (aunque no te guste), por creer que las cosas cambiarán pronto, lo mejor es que vayas buscando otras opciones desde ya. Si por tu cabeza pasan pensamientos como “yo sería muy feliz aquí si hubiera…”, valora la idea de cambiar.

Conformarte

Si tu trabajo “puede ser peor” porque tu salario “puede ser peor” y “hay peores jefes”, la vida te está dando una señal de que debes moverte de ahí.

Darle demasiada importancia a la perfección

Nada más odioso que convertirte en el perfeccionista obsesivo de la compañía. Si bien, nadie quiere equivocarse cuando se trata del trabajo, tampoco es que te vuelvas un intolerante y te castigues cuando las cosas no salgan bien.

Por último, creo que la peor decisión laboral que puedes tomar es permanecer en donde no te sientas contento ni satisfecho.