No eres tú, ni soy yo, es tu mamá

Una suegra que interviene demasiado en las relaciones matrimoniales puede ser uno de los motivos de discusión en las parejas.

Que madre hay una sola, o que nunca nadie te va a querer como lo hace tu mamá. Frases como éstas pueden reflejar la importancia que se le ha atribuido históricamente al rol de las madres en las familias.

¡Cómo no! Las madres son las que engendran a los bebés, las del sentido maternal, las que dan cariño, amor y compresión cuando los hijos lo necesitan. Sin embargo, hay momentos de la vida en que las mamás deben dejar que sus hijos vuelen con sus propias alas, que se desarrollen y que asuman sus responsabilidades.

Algunas veces, ocurre que cuando uno de los hijos se casa, empiezan los problemas. Si hablamos de relaciones matrimoniales, está claro que toda persona que decide comprometerse con este vínculo, sabe que también tendrá que relacionarse con los parientes de su pareja.

Hay casos en que este tipo de relaciones funcionan a la perfección; la suegra se lleva de maravilla con la nuera y todo es increíble. Pero si, lamentablemente, la madre de tu marido es posesiva y no quiere “que le quites a su hijo”, la cosa se viene un poco complicada.

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(cc) Harvey / Flickr

Una madre posesiva no es sinónimo de mala intención o crueldad. Hay madres que se demoran un poco en superar  o asumir el hecho de que sus hijos ya no vivirán bajo su mismo techo, y tratan de prolongar esa dinámica incluso cuando ellos ya están casados y tienen una nueva familia.

Es cierto también que para una mujer, a veces puede ser muy desagradable lidiar con una suegra de este estilo. “Hijo, estás tan delgado, deberías venir a comer más seguido a mi casa”. ¿Que quiere decir con esto? Que eres una mala esposa, y que ella es mejor que tú.

Por más que se traten de ignorar este tipo de comentarios, si son recurrentes, pueden dañar una relación matrimonial y convertirse en el foco principal de discusión entre las parejas.

Lo mejor que se puede hacer en estos casos, es comunicar. Si hablas con tu marido sobre eso que te está molestando, puede que las cosas mejoren. Si lo guardas, en cualquier momento podrás explotar y no será muy positivo.

Por otra parte, puedes conversar con tu suegra y decirle cómo te sientes. Lo más probable es que ni ella misma se dé cuenta de su actitud, y una buena conversación puede aclarar las cosas.