16 señales de que eres un alma vieja

Si alguna vez te has dicho, “esto ya no es para mí”, es momento de revivir tu espírtu.

La edad no es el problema, lo trágico es que a tus 30 sientas que “se te fue el tren” o que la vida perdió el chiste y dejes de sorprederte por las pequeñas cosas que suceden día a día. El tiempo no tiene nada que ver con la forma en que percibimos la vida, es un tema de actitud.

Hace un par de semanas salí con los amigos de mi hermana, fuimos a bailar y en cuanto llegué al lugar me sentí completamente desencajada y fuera de lugar. Todos parecían súper felices y disfrutando al máximo, entonces me pregunté ¿será que ya estoy vieja? Sí, claro, a mis casi treinta.

Y así como yo, varios amigos de mi edad se lo han preguntando, pero ¡hey! es momento de reaccionar, porque una cosa es que tus intereses no sean los mismos que en tu adolescencia y otra es que tu alma esté envejeciendo. Esta última es la verdadera razón de todo.

Señales de un alma vieja:

  1. La gente de tu edad piensa que eres aburrida.
  2. Sales con personas 10 o 15 años mayor que tú.
  3. Generalmente piensas que las pláticas en las que participas son bobas o aburridas.
  4. Mientras todo el mundo se muere de risa, tu prefieres darle un trago a tu whiskey.
  5. Cuando alguien te manifiesta que se siente triste o decepcionado, crees que es inmaduro.
  6. Te tomas todo demasiado enserio, menos a las personas menores de 25 años.
  7. Cuando conoces a alguien, la primera impresión siempre es negativa.
  8. Siempre sales con las mismas personas y la idea de conocer gente nueva te fastidia.
  9. No vas a lugares en donde no conoces a nadie.
  10. Crees que las personas no entienden cuando prefieres quedarte en casa que salir a divertirte.
  11. Te cuesta trabajo entender las aspiraciones de la gente de tu edad y la forma en que definen sus prioridades.
  12. Crees que lo sabes todo y nadie te cree cuando dices “ya lo sé”.
  13. Cada vez compartes menos tus sentmientos.
  14. Te vuelves una grinch del amor.
  15. Le das menos valor a las cosas materiales.
  16. Aprecias más los momentos de tranquilidad.

Vale la pena hacer énfasis en que la edad es un tema de actitud. El hecho de que tu perspectiva cambie o tu modus vivendi no sea el mismo, no quiere decir que estés mal. Lo que sea que decidas hacer, hazlo siempre con la mejor de las vibras y pensando positivo.

Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma. – Albert Schweitzer.