Los 4 tipos de personalidades con las que es difícil convivir

Todos tenemos un poco de ellas, pero la verdad es que no son nada agradables.

Personalidades, hay de todo tipo y para todos los gustos, y seguramente la nuestra no siempre es ejemplar. Tenemos a las compañías incómodas y a las agradables, las que siempre nos dejan mejor que como nos encontraron y las que se roban toda nuestra energía. Lo que es un hecho es que la convivecia nunca es demasiado sencilla sea cual sea el caso, pero también reconozco que hay gente de la que corro inmediatamente.

A continuación, algunos ejemplos clarísimos:

Los “uno más”

Cada que hablas con ellos es como si estuvieras en una competencia para saber quién ha hecho más cosas, ha ganado más, sabe más y lo ha hecho mejor. El asunto es que nunca les ganas en absolutamente nada.

Cuando compartes una experiencia, resulta que ellos ya pasaron por eso y además les fue mucho mejor o peor que tú. Lo mismo si conoces un dato importante, ellos ya lo leyeron, lo estudiaron, lo analizaron y lo descartaron.

Los “sabelotodo”

Típico, cuando nos comportamos como unos “sabelotodo”, no dejamos nada en el aire. Si explicas algo, este tipo de personalidad rápidamente lo desmentirá y te dirá que estás mal porque ellos ya viajaron y conocen perfecto de lo que estás hablando.

Todos ignoramos muchas cosas, pero el horror es cuando te interrumpen durante todo tu discurso para corregirte o decirte “no es cierto”.

Los “mala-vibra”

Aceptémoslo, todos pasamos por esto alguna vez, en donde nos ahogamos en el mar de la negatividad y todo lo que emana de nosotros es malvado. Este tipo de personalidad es la que, sin piedad, siempre tiene un mal comentario para todo. No hay manera de hacerle ver el lado bueno de a vida.

Críticos hasta el tope. Su energía es tan pesada y densa, que ni siquiera ellos están a gusto consigo mismos y se les nota.

Los “quejumbrosos”

Igual que los anteriores, son incapaces de encontrarle el lado bonito a las cosas. Nada les parece y creen que todo funciona en su contra.

Es el típico compañero de trabajo que se queja de lo temprano que es, de todo el trabajo que tiene, de su jefe, de su oficina, del cliente, etcétera. Es decir, no le das gusto con nada y todo representa un obstáculo.

Más que etiquetas, se trata de actitudes que a veces adoptamos sin darnos cuenta, porque es un hecho, todos tenemos algo de lo anterior. Lo único que sucede, es que nos robamos la energía de nuestro alrededor y provocamos el mal humor de todos. Así que cuando detectes a alguien así a tu alrededor, aléjate. Y cuandote te transformes en cualquiera de estas personalidades, haz puan pausa y recuerda lo desagradable que es lidiar con eso.