Sexo en el trabajo

No siempre debemos pensar en si debemos hacerlo o no, a veces pasa casi sin darnos cuenta y otras nos dejamos llevar por el momento de excitación. Pero lo que si tenemos que saber es cómo manejar esta situación.

Pasamos muchas horas en la oficina y por ello no es de extrañar que alguna vez surja un feeling especial con algún o alguna compañero/a de trabajo. ¿Es recomendable tener una aventurilla sexual en nuestro lugar de trabajo?

No siempre debemos pensar en si debemos hacerlo o no, a veces pasa casi sin darnos cuenta y otras nos dejamos llevar por el momento de excitación. Pero lo que si tenemos que saber es cómo manejar esta situación.

En primer lugar hay que tener muy claro lo que es personal y lo que es trabajo. Suena a lo de siempre, controlar y diferenciar los dos aspectos de nuestra vida, pero es importante no mezclar lo que ha pasado con la tarea que tengamos en nuestras manos.En segundo lugar, ten claro lo que buscas, si ha sido un encuentro casual, algo fugaz que te apetecía en ese instante o si por el contrario esa persona te gusta y te atrae. Está bien poner las cartas sobre la mesa y que las dos partes muestren lo que sienten para que luego no haya confusiones. Si se da el caso de que es algo momentaneo o una aventurilla sexual evita la complicidad cuando se están tratando temas laborales. No cruceis miradas ni cuchicheos para no llamar la atención. Y si ocurrió tan solo una vez y no quieres repetir, se maduro/a y enfrentate a ello. No evites a la persona o jugueis al gato y al ratón. Lo mejor es saber cómo es la situación, si ha sido cosa de una noche y ya está o si te gusta pero no se corresponden los sentimientos. En este caso olvida los rencores porque solo te perjudicará a ti.

Si ya tienes pareja y todo esto es parte de tus fantasías, prueba a revertirlas al ámbito sexual con tu pareja. Podeis hacer el juego de compañeros de trabajo o jefa/e y empleado/a y da a tu vida sexual un punto más de picardía y excitación.

Para dar más tensión al momento y a la vez más morbo, busca lugares públicos como el baño, una sala de reuniones o las escaleras que acceden a la planta. Hay muchas opciones de ser discretos, pero esto puede añadir al momento una tensión especial que os encenderá todavía más.