Sexo: lo que nos preocupa a hombres y mujeres

Ellos se arrepienten de no haber tenido sexo. ¿Nosotras nos arrepentimos de lo contrario?

Qué maravilla el sexo, qué delicia, qué forma de acariciar el ego… Pues no, fíjense que no: hay un montón de cosas relacionadas con el sexo que nos preocupan y atormentan. Hombres y mujeres somos especialistas en atormentarnos y cualquier pretexto es bueno. ¿Quién no querría atormentarse a causa del sexo?

Cuando se trata de irse (o no) a la cama, hombres y mujeres nos sentimos preocupados por razones distintas: nuestras cabezas, dicen los expertos, no funcionan de la misma forma. Ni hablar de nuestros genitales, benditas sean las diferencias. En Belelú acabamos de hablar de cuáles son nuestras principales preocupaciones:

Es decir que nuestros remordimientos en el sexo responde a patrones evolutivos, y que el meollo tiene que ver con la reproducción, qué decepcionante. Aquí las conclusiones.

Lo que preocupa a los hombres

  • Haber tenido pocas amantes
  • Mostrarse demasiado tímidos ante amantes potenciales
  • No haber sido sexualmente arriesgados durante la juventud
  • No haberse lanzado a la aventura de una noche desenfrenada

Lo que preocupa a las mujeres

  • Haber perdido la virginidad con alguien que no valía la pena
  • Haberse acostado con la persona equivocada
  • Haber cometido infidelidad
  • Precipitarse en lo sexual, habérselo pensado muy poco

Si se fijan, las preocupaciones masculinas tienen que ver con perder la oportunidad de tener sexo. Para ellos, dejar escapar ese tren es algo que no pueden o no quieren perdonarse.

Para las mujeres, en cambio, el principal miedo tiene que ver con “parecer demasiado fáciles” o “regalarse”. ¿Por qué? ¿Qué no habíamos superado ya esa etapa?

El estudio explica que para las mujeres, las consecuencias de una noche loca son mayores, básicamente por el asunto de la reproducción: somos nosotras quienes quedamos embarazadas, con todas las terribles consecuencias.

Es decir que la naturaleza parece estar del lado masculino. Pero también la historia y la cultura: a las mujeres se nos educa para ser niñas bien portadas, para disimular que nos encanta irnos a la cama, para cuestionarnos más determinados “movimientos de guerra”.

¿Y qué hay de homosexuales y bisexuales? La investigación toca el tema sólo de paso, y asegura que en esos casos las mujeres también se enfrentan a consecuencias mayores.

Eso es lo que tendría que cambiar, ¿no les parece? Usemos condones y lancemos al aire las canas que todavía no nos salen. Tan bonito que es acostarse con desconocidos…