¿Por qué los que no quiero me quieren y viceversa?

Analicemos un poco: aunque el amor no tenga lógica, este fenómeno debe tener al menos un poco de lógica.

Desde tiempos inmemorables, las mujeres han tenido este problema. Tanto que Sor Juana escribiera alguna vez: Feliciano me adora y le aborrezco; Lisardo me aborrece y yo le adoro; por quien no me apetece ingrato, lloro, y al que me llora tierno, no apetezco…

A pesar de eso, les diré algo que probablemente no se esperaban: no es ninguna sorpresa. Y no es porque la vida no se cansa de contrariarte, es por la actitud que tienes ante dos tipos distintos de hombres: el que te gusta y el que no te gusta.

Y no se los digo por ser vieja y sabia, sino porque hace algunos meses que sigo como gurú de relaciones al increíble Matthew Hussey. A veces es bueno aceptar que necesitamos ayuda en algunas partes de nuestra vida, ¿no?

Bueno, ahí aprendí una cosa bastante cierta acerca de por qué aquellos hombres que no te gustan les gustas, y viceversa. Suceden aquí dos fenómenos bastante especiales. El primero es que cuando alguien te atrae, tiendes a bajar tus estándares. Es decir, sólo por el hecho de que te atrae, ya te “ganó” de alguna manera, aunque no haya hecho nada al respecto. Algo grave, porque recuerden que los hombres están condicionados a ganarnos, y, adivinen qué, pues eso hace que nos aprecien un poquito menos. Eso aunado, al hecho de que cuando alguien te gusta, tiendes a dejar pasar ciertas cosas que a otros hombres no les pasarías, ¿No?

En cambio, cuando alguien no te atrae, tus estándares suben mucho más. Te pones exigente, si algo no te gusta se lo aclaras en seguida. ¿O no? De hecho, me suele pasar que si le atraigo a alguien que no me llama la atención, me puedo poner hasta un poco más exigente. Pero recuerden, sólo porque alguien no les atrae, no quiere decir que esa persona tenga malos gustos.

A los hombres les gustan las chicas que tienen estándares. Eso demuestra que son mujeres de alto valor. ¿Ya vieron dónde está el problema?