Ser la mejor amiga de la novia y no morir en el intento. Parte I

¿Su amistad se está poniendo difícil con la boda en puerta?

Si la noticia del compromiso de tu amiga sólo significa en tu mente que esos días gloriosos de soltería han terminado, estás en lo cierto. Nada más verdadero para anunciar un cambio de vida que ese anillo en el dedo anular de tu mejor amiga. Y aunque en un principio todo pueda significar que ya no habrá más coqueteos en grupo con desconocidos, o más viajes a la playa con el puro afán de divertirse y dejarse ir, también hay muchas cosas en su relación que van a cambiar, y hay que estar preparadas.

Si es tu mejor amiga la que se casa, hay varias cosas que debes entender y reflexionar antes de que su boda se interponga en el camino de tu amistad.

En primer lugar, resulta importantísimo entender que si tu mejor amiga decidió dar el “si” es por que está convencida que quiere dar ese siguiente paso en su relación con ese hombre en específico. Casarse es una de las decisiones más importantes en ésta vida, y el que tu amiga encuentre en tí a esa persona que la acompañe, aconseje (y enseñe la tierra de nuevo) durante todo el proceso es más que importante.

Además, las novias siempre necesitan tener alguien en quién confiar y a quién acudir cuando la planeación se pone dura. Suena superficial pero entre todo el estrés de la planeación, tu amiga necesitará alguien fuera de su familia y de su prometido para quejarse, desahogarse y encontrar de nuevo su ruta, y nadie más adecuada para el trabajo que una mejor amiga.

Si dentro de éste apoyo que darás a tu mejor amiga en su boda encuentras un resquicio de envidia o coraje por que es la primera en casarse, siempre recuerda que es más importante dejar ir cualquier sentimiento negativo y concentrarse en lo positivo: ella experimentará de primera mano lo que es la planeación y cuando llegue tu momento, estará llena de consejos para darte y experiencias que le ocurran a ella que te sirvan de retroalimentación y como “sistema de mejora” para cuando llegue el momento de tu boda. Si acaso te concentraras en lo negativo, dejarías de disfrutar a tu amiga en uno de los días más importantes de su vida.

Por último, no se te olvide que las novias tienen permiso de ensimismarse y que es normal que durante los meses previos a la boda no haya de su parte más conversación que todo lo que es referente a su boda. Ten paciencia, respira, y si de plano ves a tu amiga en un estado de yo-yo, recuérdale que la quieres pero que también tu vida está sucediendo mientras ella está ocupada eligiendo el mejor vestido, las flores y la hora de la ceremonia.

(Estáte al pendiente para la segunda entrega, en la que te daré algunos tips sobre cómo puedes realmente ayudar a tu mejor amiga durante su boda) 🙂