¿Qué tanto confías tu amor a lo sobrenatural?

Toloache, trabajitos, amarres y otras locuras que hacen por amor.

México tiene una costumbre milenaria de confiarle el amor a lo sobrenatural. Yo sí he oído de gente que va a que una bruja le haga un “trabajito”, mínimo a que les lean el Tarot alguna vez para resolver sus dudas sobre sus amores no correspondidos y o semi correspondidos (aquí entre nos les voy a poner que no es lo más saludable del mundo andarse por las ramas, quiere saber: pregunte).

Hay varios elementos místicos muy arraigados en la cultura mexicana, como cuando te va mal varios días seguidos por cosas fuera de tu control, es expresión común la de “Me urge una limpia”. De hecho, yo siento que estoy en esa fase de que me urge una limpia en la vida.

De cualquier manera, con eso de que se avecina San Valentín, creo que algunos optan por medidas desesperadas para no encontrarse solos ese día, ya saben, como llamar a su ex, free o cosas así. Los que toman medidas más extremas piden referencias y visitan a su bruja/chamán locales para hacer algo de, ya saben, brujería, para atraer a alguien.

Uno de esos métodos, aunque ya un poco más vintage es el famosísimo Toloache. Una planta más bien alucinógena que en realidad puede traer consecuencias un tanto catastróficas a quienes lo consumen en exceso. Estuvo muy de moda en el siglo XX y en la época de la revolución. Hoy es sólo un mito.

En estos tiempos, en cuestiones de brujerías son mucho más comunes los amarres, que son “hechizos” que se realizan para que una persona que una vez estuvo a tu lado regrese.

Puede sonar irreal, pero en realidad hay mucha gente que les tiene mucha confianza. Y otros que les tienen miedo. Por si las moscas, no está de más ir a hacerse una limpia.