¡Que vuelvan las cartas de amor!

El arte de tomar un papel y un lápiz y dibujar con palabras lo que sentimos por el otro, podría salvar tu relación.

Que mires más allá de mí,

que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

‘Una Carta de amor’, (extracto) Julio Cortázar

¿Alguna vez escribiste o recibiste una carta de amor?

Si bien, el mundo tecnológico ha ido cada vez acaparando más el romántico formato del papel y la tinta, una investigación concluyó que el arte de tomar un lápiz y dibujar con palabras lo que sentimos por el otro, podría salvar una relación.

Se trata de un estudio realizado por investigadores de la facultad de psicología de la Universidad de Northwester a 120 matrimonios escogidos al azar a los que se les propuso escribir cada cuatro meses “informes”, evaluando a su compañero en la confianza, la intimidad y el compromiso, aparte de describir el mayor conflicto percibido durante el periodo correspondiente.

Al año siguiente, se le pidió sólo a la mitad de los participantes que continuarán con esta práctica, además de encargarles la tarea de escribir una carta de amor sin demorar más de siete minutos.

“La idea era que intentaran pensar sobre sus problema desde una perspectiva neutral, queriendo lo mejor para ambos”, explicó El Mercurio, el autor del estudio y profesor Eli Finkel.

Los resultados demostraron que los matrimonios que continuaron con la segunda etapa del estudio, resultaron estar más felices y con una mejor disposición para solucionar sus problemas que los que no escribieron la carta.

Por lo que los investigadores concluyen que dedicar sólo 21 minutos al año -siete minutos cada cuatro meses-, podría mejorar considerablemente las relaciones amorosas.

Para la psicóloga de parejas, Perla Sanhueza, la investigación resultó ser bastante asertiva, ya que “Los mensajes en papel implican un proceso de sentimientos, sentarse y pensar en la otra persona y qué quieres construir con ella. Es un rescate a un romanticismo perdido que hace tanta falta”. Diferenciando el hecho de escribir un mensaje de texto o un correo electrónico, debido a que redactar una carta a la pareja implica usar casi todos los sentidos en una misma tarea

Por otro lado la especialista indicó que estas “técnicas” siempre van a depender del estado en que esté el matrimonio, advirtiendo que el envío de estas cartas no debe ser tan estricto. “Cuatro cartas al año es muy estructurado, es mejor hacerlo en forma más espontánea”.

Si bien, el estudio contempla sólo matrimonios, nunca está demás aclarar que retomar esta sincera práctica podría ser una alternativa aplicable para todos aquellos que se encuentren en una relación.

¿Recuerdas alguna carta de amor en especial? ¿Aún las tienes guardadas?

Fuente: El Mercurio