Sin alcohol, coqueteos y rockstars ¿eres feliz soltera?

La vida no son sólo momentos felices, son también los tristes, los malos y los odiosos. Aprender a lidiar con ellos y superarlos es lo que te hace ser feliz día a día.

Una de las cosas más difíciles que me ha tocado pasar son los finales de mis relaciones amorosas. Me complica dejar algo que quiero, aunque me haga mal, porque acostumbro a luchar por las cosas que quiero y a veces no entiendo que simplemente no funciona, por lo tanto, siempre me ha sido difícil “dejar fluir” la situación. Lo sé, soy un poco terca.

Hace exactamente tres meses cumplí dos años soltera, dos años de aprender a estar sola, de saber qué es lo que significa ser soltera, carretear, preocuparme de mí, aprovechar a mis amigos y dedicarme a trabajar.

Luego de 5 años de pololeo y 6 meses de novia, estar soltera no es menor. El pololeo me había consumido y de a poco ya no vivía mi vida, solo la de él. Me había olvidado de lo que quería hacer y cómo quería hacerlo.

Creo que a muchas nos ha pasado, nos enamoramos, nos embalamos con todo y sabemos que no deberíamos dejar nuestros intereses de lado, pero lo hacemos igual y ¡ni siquiera nos damos cuenta!

Claramente ahora no lo volvería a hacer, porque aprendí… pero no fue nada fácil. Hay que encontrar quienes somos, qué nos gusta, qué queremos hacer. Es un proceso, cuesta pero cuándo lo entendemos es cada vez más claro.

Hace unos días un amigo me dijo que no era feliz siendo soltero, porque cuando pasaba el rockstar, el coqueteo, el alcohol, el carrete y los amigos ¿qué quedaba? Me costó entenderlo, pero hasta con una pareja estable ¿eres feliz todos los días?

La vida no son sólo momentos felices, son también los tristes, los malos y los odiosos. Aprender a lidiar con ellos y superarlos es lo que te hace ser feliz día a día.

Mientras mejor te sientas contigo mismo, más fácil será lidiar con los términos, la soltería y los días odiosos, porque la felicidad no está en otros, está en ti.