Perla y la infidelidad

Hace varias semanas venimos viendo -los que vivimos en Chile- lo que pasa con Perla, la gitana que protagoniza el reality de Canal 13 “Perla, tan real como tú”. Sin embargo, ahora pareciera que hace más ruido en la vida real que en el programa mismo.

Hace varias semanas que venimos viendo lo que pasa con la gitana que protagoniza el reality de Canal 13 -en Chle- “Perla, tan real como tú”. Y, la verdad,  por estos días está haciendo más ruido en la vida real que en el programa.

Debo admitir que no me pierdo ningún capítulo de la serie y es que no tengo idea en qué momento me encaganchó. Yo creo que me gusta ver que Perla Ilich sea la protagonista y se salga de los cánones impuestos por sus tradiciones. Me encanta ver cómo se libera y se manda a cambiar sin permiso. Al final, es una mujer adulta y tiene todo el derecho de ser libre y decidir lo que quiere para su vida.

El asunto es que ahora esta chica de 19 años está involucrada en un tremendo drama pasional porque al parecer se enamoró del esposo de su mejor amiga, quien no ha tenido ni un problema en hablar con cuanto programa de televisión chileno se lo pida para verbailzar su rabia hacia Perla.

La noticia ha sido ampliamente comentada debido -principalmente- a que la gitana no habría comentado a la estación de televisión esta situación y en el programa cuenta que es soltera, cosa que -se supone -no es cierta ya que vive con el esposo de su amiga.

Según informó hoy el diario chileno El Mercurio, la producción del programa tiene claro que debido a lo que está pasando se mostrará en por lo menos diez capítulos más lo que está pasando con su protagonista, “Pero con más detalles y en el contexto real. Ella asume absolutamente que está con un hombre casado. Es verdad. Pero había una situación puntual en ese matrimonio, no estaba bien hace tiempo, y las cosas son de dos. Ella no fue a robarse nada”, comentó el director y productor ejecutivo del programa Rodrigo Leiva. En otras palabras, aquí los únicos sorprendidos fuimos nosotros, los tele espectadores, porque está claro que en la producción del programa lo sabían todo y seguro se frotaban las manos esperando que este tema de la infidelidad se hiciera público.

Pero más allá de este programa de televisión, lo interesante de todo esto es que “en todos lados se cuecen habas”. Porque no importan las tradiciones, las nacionalidades ni las culturas, el tema de la infidelidad siempre puede darse, porque es algo intrínseco en el ser humano  que -hasta el momento- no hemos podido dilucidar bien su origen. O sea, culturalmente luchamos y condenamos la infidelidad, pero al final del día, siempre sabemos que en algún lado se está dando alguna infidelidad.

¿Se puede o debe hacer algo en contra de una infidelidad?