Lo sensual de un mordisco

Según el Kamasutra son primordiales en una relación sexual y hay de muchos tipos, ¡descúbrelos!

Nadie puede decir que los mordiscos no son sensuales. Por lo menos a mi me encantan, pero más que nada en la boca o en el cuello. Un beso sensual siempre va acompañado de uno y es normal que más de alguna haya hecho alguno al momento de llegar al orgasmo ¿o no?

Según el Kamasutra, los mordiscos son un elemento muy importante. Hay que darlos en casi todas las partes del cuerpo y pueden ser en un contexto de jugo erótico o algo más fuerte, que generalmente van acompañados de mucha pasión, lo que haría que los orgasmos sean más duraderos.

De hecho “el arte del sexo” recomienda que un poco de dolor nunca esté demás en una relación sexual y si es con un mordisco, es aún mejor. Estos son los tipos, según el kamasutra:

La nube quebrada. Este mordisco se hace succionando la piel, levantándola y acariciándola entre los dientes. Por lo general dejan marcas, así que hay que ser sutil o hacerlo en lugares donde no dejen que se vean. El kamasutra recomienda hacerlos en el pecho, ya que genera mayor excitación.

La línea de joyas. Es un mordisco que se da ocupando todos los dientes y la idea es dejar una pequeña marca. Es para momentos de mayor pasión. Debe darse en la frente o los muslos.

Mordisco Escondido. Es un mordisco que  deja una intensa marca roja. Éste debe darse en el labio inferior.

Mordisco clásico. Se hace en cualquier parte del cuerpo y es el que toma entre los dientes gran cantidad de piel.

Mordisco de Jabalí. Estos son varios mordiscos que se dan uno al lado del otro. EL kamasutra recomienda hacerlo a lo largo del hombro.

El punto.  Es cuando tomas una pequeña porción de la piel del otro y la muerdes hasta dejar un punto rojo. Es para hacerla en partes que no se vean, si es que no quieres que te descubran. (en todo caso si te pasa, un secreto de naturaleza es pasar una peineta por la marca. Ese es un secreto que me enseñó mi mamá).

El coral y la joya. Es un mordisco que se da al juntar  tus dientes y tus labios, tomando una pequeña porción de piel del otro. Ocupas tus dientes de arriba y abajo, sobre pones tu labio a tu dentadura inferior.