¿Por qué eres infiel?

¿Contención, consuelo o sólo por excitación?

En mi columna anterior escribí sobre las razones para tener sexo y en esta oportunidad l@s invito a pensar en las razones de la infidelidad. Esto puede ser en primera persona y tus razones para haber sido o ser infiel, o que es lo que puede motivar a otros a serlo. En general la respuesta o hipótesis explicativa que la mayoría de la gente da, sobre la motivación de terceros, es la “calentura” y a pesar de que muchas veces es esto lo que motiva, hay otras causas y que en algunos casos no tienen nada de “calientes”.

Pueden ser el resultado del intento de llenar un vacío existente en la relación actual, de la búsqueda en un tercero de características que están ausentes en la pareja o en uno mismo, del intento de escapar de la monotonía de la relación actual, un modo de introducir una presión en la pareja para que él/ella cambie, un castigo a la pareja por infidelidades previas y/o un intento por traer excitación y aventura a la relación (Charny, 1992). A veces, las razones para tener una “canita al aire” -concepto utilizado en Chile para referirse a la infidelidad (¿alguien sabe de donde viene?)- yacen fuera de la relación de pareja. El infiel puede estar tratando de probar su coraje, aumentar su sensación de libertad personal e independencia, simplemente divertirse, o incluso abusar del tercero en cuestión (Charny, 1992).

Una infidelidad puede estar al servicio de una función específica. En una relacion posesiva puede ser empleado como un ensayo de huida antes de la ruptura. En una dependiente puede ser un modo de asegurar la propia independencia. Cuando una pareja es “muy perfecta”, puede ser el único camino de incurrir en un “mal comportamiento”.

En un matrimonio o relación de pareja, donde un miembro está siempre enseñándole al otro, el affair extramatrimonial puede significar que uno es capaz de tomar la iniciativa. Cuando no hay ternura entre los miembros de una pareja, un affair puede convertirse en una fuente de contención. En un matrimonio aburrido puede romper la rutina y crear una sensación de excitación e impredictibilidad. En una relación castigadora, un affair extramatrimonial puede traer consuelo (Charny, 1992). Un affair extramatrimonial puede ser también un camino para involucrar a un tercero en batallas de la pareja (Nichols, 1988).

Un affair extramatrimonial puede, a veces, fortalecer y expandir un buen matrimonio. Al igual que Esther Perel he visto infidelidades que matan parejas que ya estaban muriendo, y otras, que dan un golpe de vitalidad como pocas cosas pueden dar.

¿Y tu…?