Hombre encarcelado por transmitirle herpes a su novia

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El otro día les contábamos de un novio que demandó a su novia porque ella le avisó sólo 6 horas antes que no contraería con él el vínculo matrimonial. Esto ya es cuático. Resulta que un hombre inglés, David Golding, de 28 años, tuvo una época frenética donde no se puso gorro para la fiesta y anduvo con cuanta chiquilla se cruzó por su camino, contrayendo una enfermedad de transmisión sexual, a saber, herpes genital, un virus que causa úlceras en las mucosas (boca y genitales principalmente).

Eso de la época frenética lo inventé yo, demás que tuvo mala suerte y justo “la” lolita que le pegó la desagradable enfermedad, que en el caso de los hombres, se nota. O sea, él sabía que lo tenía.

Pero aún así le dijo a su novia que “no tenía nada” y ella le entregó su flor y se fue a la guerra sin casco. ¿El resultado? Ahora ella también tiene herpes, lo que le causa un gran dolor físico  y emocional. Esto fue en 2010, y luego de un año de relación, le dio la patada final y luego lo denunció a la policía. Y el proceso siguió su curso. Y él fue condenado a 14 meses de prisión.

Las instituciones de caridad que ayudan a la prevención y tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, calificaron el dictamen del juez como indignante, “¿Acaso va a penalizarse a la gente que transmita el resfrío? pero el juez dijo que el hombre había actuado mal por haber mentido deliberadamente, y que el daño físico producido entonces por la enfermedad a la mujer, era similar al que podría haber ejercido con violencia física, y además, le dejará secuelas que permanecerán en ella toda la vida y le afectarán a sus futuras relaciones.

Marian Nicholson, directora de la Asociación de Virus de Herpes añadió que “Es desafortunado que el herpes genital haya sido traído a la corte de este modo. Este es un virus muy común, herpes simple, que la mayoría de nosotros lleva consigo sin siquiera darse cuenta.

Esta noticia me llamó profundamente la atención, primera vez que sé de alguien que es encarcelado por transmitir una enfermedad; aunque en realidad, se le encarceló por mentir y no por padecer y transmitir la enfermedad.

Sí pienso que las personas debieran ser sinceras al comenzar sus relaciones, él no debió mentirle; de todas maneras, habiendo tanto delincuente y loco suelto por ahí, me parece insólito que lo hayan encarcelado. Si encarcelaran a todos los hombres que le han transmitido sida a sus mujeres, toda la cárcel terminaría contagiada. Raro todo esto.

¿Ustedes qué opinan?