Métodos de Seducción: 120% honesto

Un hombre como este es un ejemplo a “no seguir”. Pero nos cae bien.

Cuando los hombres aprendemos a mentir (no se nos da tan bien ni tan temprano como a las chicas) creemos que todo es fácil, que podemos engañar a destajo y con eso tendremos éxito infalible en las conquistas.

Después llega el momento en que nos damos cuenta que en realidad las mujeres son más pillas que nosotros y que descubren cuando mentimos, y que cuando dijiste que tenías un convertible Ferrari ella entendió claramente que con suerte tienes una bicicleta, y vieja más encima.

Una salida es decir siempre la verdad, pero con un amigo una vez teorizamos sobre otro camino, el camino de ser tan honesto, pero tan honesto, que confiesas tus defectos no sólo por lo que son, sino peores de lo que son. De esa manera, cuando ella sepa la verdad y te conozca mejor, no se va a desilusionar de tus mentiras, sino que sentirá alivio de que no estés tan cagado como dijiste.

Se llama“La técnica 120% honesto”, y va de la mano con despojarse de toda vanidad y hablar dejando de lado la imagen que queremos proyectar, concentrándonos en cuál es el miedo que ella quiere descartar con cada pregunta que te hace. Al mismo tiempo, se ejercita el arte de reírse de uno mismo y no tomarse en serio, que siempre es muy sano. A continuación daremos varios ejemplos. En ellos verán cómo responde un mal mentiroso v/s un 120% honesto.

Ella: Apuesto a que le dices las mismas palabras bonitas a todas las mujeres
Mentiroso: Nunca le había hablado así a nadie, esto es amor verdadero
120% honesto: A todas menos a mi esposa, y casi siempre resulta

Ella: No me atrevo a darte un beso porque parece que estás resfriado
Mentiroso: Estoy sano, soy inmune al resfrío
120% honesto: No estoy resfriado, ¡es tuberculosis!

Ella: ¿Si nos quieren asaltar tú pelearías para defenderme?
Mentiroso: Obvio, soy cinturón negro dan 6, ¿no me viste en la tele cuando le gané a Bruce Lee?
120% honesto: No creo, nunca le he pegado a nadie salvo a mi ex novia.

Ella: No saldría con un hombre que no sea capaz de irme a buscar y a dejar ¿Tienes auto?
Mentiroso: Sí, tengo un Ferrari pero mandé a mi chofer a estacionarlo.
120% honesto: No, pero lavo autos para pagar la locomoción. ¿Tienes 100 que me prestes?

Ella: Leí en Belelú que los hombres del Congo ¡la tienen gigante!
Mentiroso: Eso es porque no has visto la mía, si parece un salchichón
120% honesto: yo lo tengo súper chico, pero aunque fuera grande daría lo mismo porque no se me para.

Ella: ¿No has pensado en comprarte ropa más a la moda?
Mentiroso: Es que justo la mucama echó a lavar todos mis trajes Hugo Boss
120% honesto: En realidad esta ropa es prestada, la mía está mucho peor

Ella: Yo necesito un hombre que me de estabilidad económica
Mentiroso: A mí me sobra la plata…
120% honesto: yo también necesito uno porque estoy cesante

Ella: ¿Y te queda mucho para titularte?
Mentiroso: No, unas pocas semanas, pero no sé si te mencioné que es mi tercera carrera. También soy médico y abogado.
120% honesto: Me queda un poco más que cuando empecé, porque cambiaron la malla.

Ella: Yo me di cuenta de inmediato que eres bien atrevido
Mentiroso: Para nada, soy un caballero como los de antes.
120% honesto: En la práctica tengo dos causas pendientes por ofensas a la moral.

Ella: Yo sueño con un hombre que no tenga miedo de conectar con sus emociones, su lado femenino
Mentiroso: Yo soy un macho recio pero con sentimientos. Duro pero tierno.
120% honesto: Soy gay.

Ella: Me cargan los hombres que quieren seducirla a una con puros clichés y mentiras
Mentiroso: Nunca haría eso, pero creo que debiéramos ir a mi mansión para estar más cómodos.
120% honesto: Yo soy demasiado mentiroso como para molestarme en usar un cliché.

Ella: Yo creo que estás medio pasado de copas…
Mentiroso: Yo? Naaaaah, si estoy bien mira como camino derechito hic!
120% honesto: De hecho soy alcohólico

Se advierte no usar esta técnica. Se inventó hace 15 años e incluso entonces no funcionó nunca. Es un asco de técnica pero estaba aburrido y no sabía qué escribir. ¡Chao! ¡Publíquenlo!