Parejas: Me gusta verte todos los días v/s Me gusta verte poco

Todo tiene sus pros y sus contra

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“Me muero si no lo veo aunque sea un rato todos los días”, con ese comentario de mi amiga partió mi almuerzo hoy.  ¿De quién está hablando mi amiga? De su pololo.

En las dinámicas sanas de pololeos de mi entorno, verse seguido es normal y necesario. No sé cómo, pero siempre la pasan bien. Les presentaré un par de hipótesis sobre este tema, respaldando el “me gusta verte todos los días” y el menos popular en el camino del amorsh “me gusta verte poco”.

Para defender el primer punto, Andrés, un buen amigo que tengo hace poco, aportó a mi dilema con el ejemplo de “El estado de pololo”. ¿De qué estás hablando? Según Andrés, tener una pareja no implica que cada vez que se vean, la cita se transforme en un besuqueo constante. Todo lo contrario, las dinámicas cambian y el modo “estado pololo” o en otras palabras toquetearse todo el tiempo. “Para mí un pololo es ser compañero, porque si quieres tener una relación en donde sólo te juntas para besarse todo el tiempo te agotas”, me comentó Andrés. Y claro, ahí está la mano del cordero, porque en esa dinámica, la relación no se vuelve monótona. ¡Punto a favor para “me gusta verte todo los días”!

Pero en el bando de los que me “Me gusta verte poco”, tiene armas buenas para defenderse. “Me desagrada ver a alguien todo los días. Me ahoga y siento que me quita mi espacio”, me decía la Cata hoy, en nuestro desayuno express. Ella es una mujercita (22) muy ocupada, no le gusta que la abracen y ama compartir con sus amigos. Los dos únicos novios que ha tenido son todo lo contrario a ella y por eso han durado poco. Analizando la circunstancia, el factor de “invasión” es el decisivo. Obvio, la idea es pololear, no convivir con el pololo, afirman algunos. Y yo también estoy de acuerdo, si en este mundo tan acelerado (o al menos en Santiago) el tiempo es oro y “dedicarle todo los días un rato de tu vida” a alguien puede ser fatal.

Pero en esta disputa, siento que la clave está en “qué es lo que quiero para mi relación”. Son circunstancias, condiciones en que la relación puede darse, además de la personalidad. Después de tener esa película clara se puede identificar qué es más sano para la relación.

Y ustedes ¿cuál estilo de relación apoyan?