¿Por qué en Chile los homosexuales no pueden casarse?

No logro entenderlo.

Esta mañana leía en La Tercera que los senadores de la UDI Pablo Longueira y Andrés Chadwick presentaron una iniciativa de reforma constitucional que tiene como objetivo principal establecer que el matrimonio sólo puede ser contraído entre un hombre y una mujer. De hecho el proyecto dice, textualmente, que “en garantía y protección de la familia, sólo un hombre y una mujer, tienen derecho a contraer matrimonio”.

Todo esto, para evitar que el matrimonio gay pueda terminar legalizándose cuando se vea el proyecto que busca la regulación de las uniones de hecho de parejas heterosexuales. Más encima, hace un rato Sebastián Piñera prácticamente se cuadró con esta postura de sus socios de la UDI diciendo que cree en el matrimonio “como debe ser: entre un hombre y una mujer”.

Me pregunto, ¿Por qué gays y lesbianas no pueden casarse en este país? Porque si nos basamos en el principio constitucional que establece que todos somos iguales ante la ley, todos los chilenos tenemos derecho a casarnos. ¿O no? Además, para hablar en el lenguaje que le gusta a la derecha chilena, si los gays están sujetos a la misma carga tributaria que los heterosexuales, el estado no puede restringirle sus derechos. O sea, cumplen con todos sus deberes como ciudadanos, por lo que deben tener todos sus derechos. Más claro, imposible.

Ahora bien, no faltará el que me diga que el tema del matrimonio no es económico, sino valórico. Pues bien, resulta que en estricto rigor, el matrimonio es un contrato legal, con cláusulas y todo. Es decir, estamos hablando de algo que tiene que ver con patrimonio y administración, no con sentimientos, cariño o vida en pareja. Eso es anexo y no es problema del Estado.

Y no me vengan tampoco con consideraciones religiosas, porque en Chile se separó a la Iglesia del Estado en la Constitución de 1925. Es decir, hace mucho rato. Por lo tanto, somos un país laico. Aunque claro, no se nota mucho cuando el presidente invoca a Dios discurso por medio, tal como sucedió esta mañana, cuando dijo que el objetivo de la familia es recibir a los hijos “que Dios nos mande”.

Pues bien, este mismo presidente, que gobierna con el apoyo de la UDI, el partido que más se opone a todos estos temas, y que ahora invoca a Dios y defiende el matrimonio sólo entre hombres y mujeres, fue quien incluyó el testimonio de un joven gay en su franja televisiva durante su campaña e incluso entiendo que le dio un cargo en su gobierno. Bueno, ojalá el presidente le explique a este joven que si bien cumple con todos sus deberes como ciudadano –al igual que los heterosexuales- no tiene derecho a casarse.

De verdad, no entiendo por qué gays y lesbianas no pueden casarse. No veo por donde esto puede ser un problema.