Obligados a desear

Como dicen los gringos “easy comes, easy goes”.

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El deseo sexual es fuertemente escurridizo. Así vemos como lo generamos con facilidad al principio de una relación, en una noche de pasión con esa persona que siempre te gustó, o quizá con quien no deberías involucrarte… pero con la misma facilidad que llega se va. Como dicen los gringos “easy comes, easy goes”.

La ansiedad, la rabia, la pena, la hostilidad, los malos recuerdos o algo tan pequeño como el aleteo de un mosquito pueden hacerlo desaparecer.

Cuando el deseo no está, las conexiones íntimas parecieran disminuir también. Muchas personas con apatía sexual se preocupan de que sus parejas van a buscar por fuera la estimulación o gratificación sexual. La gran oferta de pastillas azules, geles, lubricantes, aceites, dildos, vibradores, películas xxx son recordatorios constantes de que el sexo tiene y debe ser parte de nuestras vidas.

A la persona sin interés en lo sexual, se la hace sentir deficiente, insatisfecha o disfuncional. La presión para cumplir con los debeismos sexuales ha llevado a un grupo creciente de hombres y mujeres a creer que si no tienen interés o deseo, algo está mal con ellos, más que con las expectativas o con su pareja o con la sociedad, los medios y la constante preocupación por el sexo.