Chile: Programa de educación sexual, laicos vs. conservadores

Sobre los programas 2011 de educación sexual para los adolescentes chilenos.

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Esta semana surgió la discusión sobre el nuevo programa de educación sexual que se impartirá a los adolescentes en los colegios chilenos. El asunto es que existen siete alternativas para que los centros educacionales elijan de acuerdo a su preferencia ideológica. Hay apartados para los más laicos y otros para los conservadores como colegios religiosos.

Creo que en el tema de la sexualidad no hay que irse por las ramas, las cosas deben ser explicadas claramente para que los jóvenes tengan la información necesaria a la hora de elegir. El problema es que en los colegios conservadores les explicarán a su manera el tema y dentro de estos programas existen algunos capítulos que en vez de clarificar las cosas, crean un aura de misticismo fanático que poco les ayudará a actuar con responsabilidad y que convierte el sexo en un asunto prácticamente tabú donde la abstinencia es la única alternativa. Además, muchos de esos jóvenes tampoco reciben una formación sobre el tema en sus casas, entonces obviamente cometerán errores como embarazos juveniles o se crearán con una tranca frente al sexo, con miedo.

Seamos sinceros y realistas, asumamos que en Chile la mayoría de los jóvenes comienza su vida sexual a los 15 años. Muchos se vuelven totalmente activos y deben saber que el uso del preservativo es fundamental. Para ellos no hay otra alternativa.

El otro asunto del que se habla es que en los programas conservadores habría un cierto dejo de homofobia. Pero este asegura que la homosexualidad no existe como tal, que en realidad somos hombres o mujeres y entre ellos hay algunos que sienten atracción por otros del mismo sexo. Ayer escuchaba una monja del Teen Star -Facultad de Ciencias Biológicas de la U. Católica- que decía que la sexualidad debía ser tomada con respeto y mucho cuidado ya que los jóvenes se pueden confundir. Creo que eso mismo es lo que ellos hacen a la hora de enseñar a “ayudar a los homosexuales”. ¿Ayudar a qué? me podrían explicar.

Acá les dejo una descripción muy buena que hizo el diario Publimetro para que conozcan específicamente de qué se trata cada programa.

Las 7 opciones: conservadoras vs. laicas

  1. Teen Star. Facultad de Ciencias Biológicas de la U. Católica. Programa de orientación cristiana, enseñanza integral del sexo. En él se dice que la homosexualidad no existe como tal, sólo hombres y mujeres y que entre ellos hay personas con atracción hacia el mismo sexo.
  2. Aprendiendo a querer. Universidad Católica de la Santísima Concepción. Programa con base cristiana, basado en virtudes como la castidad, el pudor, la virginidad y la abstinencia. Se mencionan los métodos anticonceptivos pero se hace ver su contraproducencia y efectividad relativa. Se condena la práctica homosexual y a su vez se enseña a ayudar a estas personas.
  3. Educación de los Valores en Sexualidad y Afectividad del Centro de Estudios de la Familia de la Universidad San Sebastián. Programa con base cristiana y de implicancias similares a los anteriores.
  4. Sexualidad, Autoestima y Prevención del Embarazo en la Adolescencia. Aprofa. La homosexualidad se aborda desde la diversidad y respecto a la anticoncepción se entregan conocimientos prácticos para conductas responsables.
  5. Adolescencia, tiempo de decisiones. Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral. Facultad de Medicina U. de Chile. El programa aborda biológicamente fecundidad y embarazo, trastorno de identidad de género, anticoncepción y aborto.
  6. Aprendizaje de la Afectividad y Sexualidad. Escuela de Sicología de la facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile. Tiene un enfoque práctico, en el cual se define como poco eficaz plantear la abstinencia sexual en términos de un método de prevención de riesgos, pues ésta casi no ocurre.
  7. Curso de Educación Sexual Integral del doctor Ricardo Capponi. Anticoncepción: se mencionan todos los métodos pero no se recomienda ninguno en particular. Homosexualidad. “No es un vicio, ni una degeneración ni una enfermedad ni una perversión”, nos dice y agrega que “describe las dos posturas con que manejan hoy los estudiosos del tema: como una condición natural o, aunque normal, como una perturbación en el desarrollo como muchas otras”. Sobre el aborto, “trabajamos las consecuencias sicológicas para la salud mental” tanto del hombre como de la mujer.