¿Por qué lo hiciste?

Cuando hacemos cosas sin explicación o por una imposición social.

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Muy frecuentemente en mi quehacer clínico, me encuentro con que los pacientes plantean como una de sus motivaciones de estar ahí; el saber porque ya no tienen deseo por su pareja, o porque no tienen orgasmo, porque no logran tener una erección o mantenerla y generalmente tienen complejas hipótesis explicativas que responden a esta frecuente pregunta.

Al parecer, como “animales racionales” nos cuesta mucho hacer cualquier cosa sin tener una explicación lógica del por qué. Entonces los psicólogos nos vemos ante la presión de saber, porque supuestamente la psicología sabe cuáles son las razones que están a la base de las conductas humanas y que pueden ser atribuidas a instintos, al inconsciente, a la genética, al ambiente, a refuerzos o castigos, a la mezcla de estos factores…etc. Pero ante un ser humano que nos plantea la pregunta del porque de su actuar, solo podemos plantear posibilidades o hipótesis, de las que nunca tendremos certeza absoluta.

Lo que resulta relevante aquí, es que no por no saber las causas últimas de por qué alguien hace algo, no significa que no se le puedan dar alternativas para manejar su problema. Por ejemplo el no saber que nuca aprendiste a andar por la vergüenza que te dio, cuando te sacaron las rueditas de apoyo y te caíste en la mitad del parque, al frente de la vecina que te gustaba, no implica que ahora no se le pueda enseñar a andar sin problemas.

Como plantea el español Arturo Goicochea, la invitación es no sólo a sospechar de las explicaciones del psicólogo o del psiquiatra, sino que aún maás de las que nos damos nosotros mismos. Esto, no sólo por la capacidad defensiva de autoengañarnos, sino porque estas explicaciones están formuladas en base a nuestras concepciones culturales y a partir de nuestro lenguaje simbólico, que conforman una manera de ver el mundo y que cambia cada cierto tiempo. En palabras del autor: “Siempre que una conducta se justifique con un pensamiento, no se habrá acabado de justificar, pues ese pensamiento se habrá originado a raíz de algún acontecimiento.”

Esto nos lleva a algo de gran importancia: nos permite entender por qué es tan poco efectivo algo que tendemos a hacer con frecuencia; esto es: decirle a la gente que para estar bien, tiene que pensar en forma mas positiva, ya que es algo anterior y externo lo que nos permite que seamos positivos o que nos encontremos bien. Los pensamientos son sólo pensamientos…