Helen Fisher: “El amor no es una emoción sino un impulso”

La antropóloga norteamericana y su visita a Chile.

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Ayer tuve la suerte de ir a la charla que dio la antropóloga Helen Fisher en Santiago. Supuestamente empezaba a las 19:00 hrs pero a las 19.15 hrs mientras la presentaba un señor chileno de apellido Fisher, la gente no paraba de hablar y se escuchaba en el ambiente un ruido de radio mal sintonizada. Después de unos minutos el señor de apellido Fisher dijo que había un problema con los traductores electrónicos y que la gente los devolviera…en ese momento baje del segundo al primer piso y me senté en primera fila esperando la resolución del caos. Luego anunciaron que la charla sería traducida por una intérprete, cosa que personalmente no me agrada mucho porque interrumpe, desconecta y hace que se pierda la fluidez con el exponente, pero era lo que había…

La antropóloga demócrata -cosa que hizo notar en repetidas ocasiones- comenzó la charla con un poema de Neruda y luego contó la historia del Rey Hasaw Cha an Kawil, de Tikal, que dice que amó tanto a su mujer, la reina 12 Macaw, que al morir siendo aún joven, le mando construir un templo para ella, que se encuentra en la selva petenera, frente al templo del gobernante, siendo este el ejemplo más conmovedor de amor eterno en la historia de la Civilización Maya.

Dos veces al año, precisamente en el equinoccio de primavera y otoño, el sol sale detrás de su templo y al proyectar su sombra directamente a través de ella; arroja la sombra de su templo en su tumba y de esta forma estos amantes se siguen tocando hasta el día de hoy desde la tumba. Todo esto para preparar un contexto y emocionarnos, pero que se veía empañado por la aguda voz de la traductora que cortaba la inspiración… luego aborda el tema del amor y expone los tres sistemas cerebrales que lo configuran: el impulso sexual, el amor romántico y el apego, analizando su evolución biológica, fundamentando su bioquímica y resaltando su importancia social.

Llama la atención la concepción del amor ya no como una emoción sino como un impulso, con sus bases a nivel neurológico en áreas más básicas o primarias que las de las emociones que se localizan en la amígdala, siendo un impulso al que estamos programados, nos volvemos adictos y que es significativamente más potente que el impulso sexual. Esto último lo podemos ver reflejado en el hecho de que si alguien no nos “da la pasada” nada grave va a pasar, pero si perdemos a quien amamos podemos llegar incluso a matar o a morir por amor.

También resulta interesante su estudio relacionado con 4 tipos de personalidades, específicamente hablando desde el componente temperamental de esta: la personalidad es mitad carácter que se adquiere y mitad temperamento que son las “bases biológicas” de la personalidad. Así, ella explica porque nos enamoramos de una u otra persona en función de estos tipos de personalidad. Pero nadie lo va a explicar mejor que ella misma, así que les dejo un regalo pre 18. En el siguiente link hay una charla que es en un 90% igual a la que dio ayer. El 10% restante, es porque no está la traductora…