Mitos del orgasmo femenino

Hay muchas ideas falsas a su alrededor.

(cc) Flickr.com/Simon Pais

-Existen muchas ideas erróneas acerca del orgasmo, femenino y masculino. Mucha gente lo ve más como una meta y no como una consecuencia de la relación y es justamente ahí donde aparece el problema: tener relaciones sexuales sólo para lograrlo es lo peor que podemos hacer, porque al no conseguirlo, nos frustramos, creemos que tenemos algún problema y encima impregnamos la intimidad con esta sensación lo que se traduce en peleas con la pareja.

Los mitos más comunes:

Si no tienes orgasmos eres frígida. Una mujer que no llega al orgasmo puede disfrutar igual que aquella que lo alcanza fácilmente y en reiteradas ocasiones. Su deseo sexual está totalmente normal y sano.

Todas las mujeres son multiorgásmicas. Sólo en las películas. Las personas tienen respuestas sexuales diferentes: mujeres que no tienen orgasmo y disfrutan de la relación sexual; mujeres que tienen varios orgasmos de baja intensidad; mujeres que tienen sólo un orgasmo o aquellas que pueden tener varios orgasmos de mayor intensidad.

El orgasmo perfecto es simultáneo con la pareja. Otra vez basados en la ficción. Es muy difícil conseguirlo, porque cada persona tiene ciclos diferentes de respuestas y al tratar de controlar la sexualidad, la bloqueamos. Lo mejor es pensarla como una experiencia que, si pasa, está muy bien y sino, también. Además es muy complicado seguir el ritmo del otro y esa obsesión puede cortar el proceso.

La mujer tiene varios tipos de orgasmos. Se da a nivel cerebral: puede haberlos en sueños y fantasías eróticas. Muchos lo confunden con la vía por la cual se alcanza, pero cada persona tiene caminos diferentes de estimulación (algunas más fáciles para llegar), pero eso no significa que sean diferentes tipos de orgasmos.

Durante la penetración debe darse el orgasmo. Falso. Menos del 20% de las mujeres lo alcanza en la penetración, a menos que estimulen otras vías eróticas al mismo tiempo o que la postura sexual permita mucho roce con el clítoris.