Anorgasmia: cuando dejamos de sentir placer

Las mujeres son las que más sufren de esto.

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-Esta enfermedad, más frecuente de lo que se piensa, afecta a hombres y mujeres y se da cuando las personas dejan de sentir placer cuando se estimulan. Es más común en las mujeres, de hecho, es una de las principales disfunciones sexuales que sufren.

Tipos

Primaria, cuando nunca han tenido un orgasmo, ni a través del coito ni de la masturbación; secundaria, los que dejan de tener orgasmos después de una época en que los tenían en forma normal; absoluta, quienes no llegan al orgasmo mediante ningún procedimiento; relativa, cuando se obtiene de forma determinada y situacional, aquellos que lo logran sólo en circunstancias específicas.

Cifras femeninas

Somos las más afectadas con esto, en los hombres se camufla un poco porque tienen la creencia equivocada de que la eyaculación podría considerarse un orgasmo-. No es así, pero como ellos piensan eso, las cifras nos desfavorecen a nosotras.

Un 10% de las mujeres no experimenta orgasmos, otro 10% lo hace en forma ocasional y dependiendo mucho de quién sea el compañero. El 50% llega a través de la penetración y la estimulación del clítoris y el 30% sólo con penetración.

Causas

La fisiología del orgasmo femenino es mucho más compleja que el del hombre. Se relaciona con la contracción refleja de ciertos músculos localizados en la vagina, por lo tanto cualquier enfermedad o traumatismo en esa zona puede inhibir el orgasmo. Además a nosotras nos afectan las condiciones psicológicas: condiciones culturales negativas, experiencias sexuales traumáticas, factores interpersonales, falta de información sexual, monotonía en la falta de concentración, angustia, ambivalencia respecto a su compromiso, miedo al abandono, temor a afirmar la propia independencia, sentimiento de culpabilidad sexual.

Tratamiento

Es tratable y con muy buenos resultados, el 95% de los pacientes llega a buen término cuando siguen el tratamiento en forma responsable. Lo que se hace es eliminar las actitudes negativas y los prejuicios en torno a la sexualidad y al orgasmo. Hay que mejorar la relación y la comunicación con la pareja. Y hacer ejercicios específicos para este problema.