Dra Cordero analiza el duro ambiente en el que vivió Ámbar con su madre y Hugo Bustamante

La siquiatra, fiel a su estilo, reveló aspectos de la personalidad de ambos.

En conversación con Eduardo Fuentes en su sección "Sentido Común" de radio El Conquistador, María Luisa Cordero realizó un descarnado análisis de la madre de Ámbar Cornejo y su pareja y autor de la muerte de la joven, Hugo Bustamante.

El caso, del cual cada vez se conocen más detalles escabrosos, ha remecido a la opinión pública por la crueldad y frialdad tanto del autor del crimen, como de la madre de la víctima.

Quien quiso referirse a ambos y realizar su propio diagnóstico fue la siquiatra, quien aseguró que el ambiente donde creció Ámbar "era muy mórbido, muy patológico".

"Pasen, no se queden con la duda": el registro de Hugo Bustamante días antes de su detención por el caso Ámbar

El registro corresponde a los primeros días tras la desaparición de Ámbar Cornejo cuando su tía Maritza García organizó una búsqueda con vecinos.

Según reprodujo La Cuarta, Cordero aseguró que, "la madre de la Ámbar pertenece a un grupo de mujeres que yo describí en un libro, hace tres años atrás… la madre de la Ámbar es una promiscua, que le importa más tener un hombre al lado de ella que los hijos".

"No es elegante ni popular lo que estoy diciendo, pero me importa un rábano, porque la esencia de esta tragedia es que los informes están llenos de eufemismos. Que ‘Hugo Bustamante tenía consumo problemático de alcohol y las drogas’… ¡No! Era un pato malo poliadicto", señaló.

La especialista se refirió a la forma en que se presentan los antecedentes en la audiencia de formalización del caso. "Parte de ser chileno es irse por al ladito. Nunca se dice la firme, siempre se va por el lado. La madre de la Ámbar es una promiscua, esa es la realidad, y en ese ambiente se crió (Ámbar)", añadió.

Sobre Bustamante, la siquiatra aseguró que no existe tratamiento ni cura para los sicópatas.
"La gente tiene que entender, y en esto incluyo a los diputados, senadores, ministros de justicia, a los jueces… los sicópatas no tienen remedio".

"Los patos malos que tienen personalidad sicopática no tienen remedio. Reinciden, reinciden, reinciden", finalizó.