Refugiado: Ejemplo de buen cine sobre la violencia machista

El filme, dirigido por Diego Lerman y protagonizado por Julieta Díaz, hace sentir el dolor y el miedo de una mujer maltratada.

Son varias las películas y especialmente series que han abordado la violencia de género. Es muy delicado abordar este tema sin caer en clichés (que suceden en la realidad) y que, logren, con mucha sutileza, el espectador experimente una sensación de malestar durante todo el visionado. Ese es el caso de Refugiado, película de 2014, dirigida por Diego Lerman y protagonizada por Julieta Díaz.

El filme comienza con una Laura(Julieta Díaz) y su hijo Matías (Sebastián Molinaro), huyendo precipitadamente de su hogar tras una de las muchas palizas que le ha propiciado el padre.

Laura y Matías son ingresados en un hogar de protección para mujeres víctimas de violencia de género, muchas de ellas también con sus hijos.

Pero Laura, quien además está embarazada no se siente cómoda o no quiere sentirse cómoda, y junto a Matías, abandonan el refugio para buscar otro lugar de protección.

Las llamadas del padre, quien jamás aparece en la película, no cesan, es más, les va siguiendo sus pasos y con ello el desasosiego es mayor.

Laura, pese al miedo que siente por él, es una mujer totalmente destruida que ha quedado a merced de su verdugo.

Díaz, siempre está correcta pero en este filme su interpretación es inmensa, colosal.

Lerman, con varios recursos de escenas donde predomina la inocencia infantil y su interés en obviar al maltratador para que nos centremos en la víctima y a la vez experimentar más náuseas, logra con esto, una de las mejores películas sobre un tema tan frecuente.

De hecho, las críticas lo avalaron y Refugiado fue seleccionada para el festival de Cannes, el de San Sebastián, tuvo un premio especial en el festival de Chicago y 4 premios Sur de la Academia Argentina, incluyendo dirección y mejor película.

Se necesita mucha precisión, como un dibujo a pluma, para poder delinear un retrato así y conseguir todo lo que hace el buen cine: provocar emociones, rabia, impotencia, miedo, pena, desconsuelo y una considerable reflexión después del visionado.

Refugiado Laura y su hijo deambulan por las carreteras, buscando un refugio para protegerse de un padre maltratador. - Instagram

Son temas que vemos todos los días, y temas que nunca deben de olvidarse, todo lo contrario, hay que insistir, tanto social como culturalmente, y en este último caso, para que la cultura los selle y ayude a cambiar la situación de estas mujeres, que ninguna planeó tropezarse con estos psicópatas.

Desde el punto de vista psicológico, es relevante ver el tema de la sumisión de Laura, su incapacidad para tomar las riendas, ella solo camina, huye, va de un lugar a otro, pero en realidad no sabe qué destino la hará más feliz.

Es lo que consiguen estos misóginos, no caer en el olvido, que es lo que más les preocupa, pero Refugiado, a pesar de ser un disparo en el alma, tiene asimismo esa cualidad que nos hace a todos ser mejores personas y es que no nos coloca como jueces, sino como testigos, tanto ante la ficción como a la realidad.

 

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