Entrevista a la psicóloga Laura Fernández sobre el abuso sexual infantil en cuarentena:"Es muy importante que los adultos desde la primera infancia hablemos con los chicos con la terminología correspondiente"

En esta cuarentena, además de los femicidios, se están perpetuando abusos sexuales contra infantes. La psicóloga, Laura Mariana Fernández, describe cómo trabaja un tema tan delicado con las medidas restrictorias del confinamiento.

El abuso sexual infantil es otro de los problemas que se han visto duramente agravados en Argentina durante la cuarentena.

Un informe estadístico reciente del Programa Las Víctimas contra las Violencias del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación mostró que el hogar es el lugar donde más frecuentemente se registran los casos de agresiones sexuales denunciados en sus líneas de atención.

El porcentaje es del 46 por ciento.

Asimismo, el 57 por ciento de los abusadores, son varones de la familia y 8 de cada 10 víctimas de abuso sexual infantil son nenas.

 

Cómo se tratan los abusos sexuales en cuarentena

Laura Mariana Fernández(mp 82864), de 35 años, psicóloga y terapeuta infanto juvenil, diplomada en maltrato y abuso sexual infantil y perito , cuenta a Nueva Mujer, cómo trabaja un tema tan delicado a través de una pantalla.

"En principio por ahí le costaba mas a los nenes adaptarse al dispositivo de terapia online, pero ahora estamos trabajando casi como habitualmente hacíamos antes de la cuarentena", relata.

La psicóloga, cuenta que en esta cuarentena, notaron que la angustia de los pequeños por el confinamiento al estar encerrados 24 horas con su agresor, hizo que "lograran develar más".

Protocolo de actuación

¿Qué es lo que ocurre una vez llevada a cabo la denuncia?

"Hay un protocolo de actuación, desde el año pasado tenemos una sanción en la Ley de abuso, se hizo una modificación donde los delitos de abuso sexual pasaron a ser de instancia pública, eso significa que cualquier adulto que tome conocimiento de una situación de abuso está en obligación de llevar adelante la denuncia, precisa".

"Entonces, si el caso llega a mi consultorio sin que ya haya una denuncia en curso lo que se hace es orientar a esa mamá o familiar que trae al niño que tiene que hacer la denuncia en el servicio local que corresponda a su municipio o en la comisaría de la mujer o ir directamente a fiscalía, pero lo que se debe dar un curso legal porque el abuso sexual es un delito de orden penal y de instancia pública", enuncia.

 

¿Qué es lo que sucede una vez hecha la denuncia?

Una vez dado el paso de denunciar, las autoridades hacen exclusión del hogar del niño a la niña.

Mientras tanto, ellos quedan a disposición de la Justicia.

No obstante, plantea que cuando  no se ha podido comprobar el abuso ese "chiquito" en ocasiones es obligado por la Justicia a hacer un proceso de revinculación.

"Quiere decir que ese chiquito tiene que volver a revincularse con el padre", manifiesta.

La psicóloga señala que la mayoría de las veces cursan todo el proceso penal sin prisión preventiva, salvo "excepciones" que el juez estime.

Fernández, que trabaja en zonas del conurbano, sostiene desde su posición que la actuación desde que llegó la cuarentena ha sido la misma que antes de que llegase el Covid-19.

Lo que no se está realizando en estos momentos es las cámaras Gesell, que son los procesos mediante los cuales los niños declaran que han sido víctimas de abuso sexual.

Esta Ley establece que todo menor debe declarar en ese dispositivo pero la cuarentena lo está postergando para que se pueda hacer de manera presencial.

Laura Fernández Laura Mariana Fernández(mp 82864), de 35 años, psicóloga y terapeuta infanto juvenil, diplomada en maltrato y abuso sexual infantil y perito de parte en los Tribunales de Matanza y Morón, habla sobre el abuso y consecuencias. - Instagram

Perfil de los abusadores

Al darse la mayor parte de los abusos en los hogares, Fernández expone que "lamentablemente" tiene que entrevistar a los abusadores por cuestiones legales.

"Supongamos que se trata del padre biológico, el abusador tiene la patria potestad compartida con la madre y por ende tiene que ser informado del tratamiento del menor sin violar el secreto profesional pero yo tengo que darle un espacio de escucha y de informarle que estoy trabajando con ese niño", asevera.

Al preguntarle si sienten culpa, la terapeuta plantea el tema "psicológico con lo legal".

"Todo abusador está en pleno conocimiento de sus actos y de hecho trata de instalar todo tipo de red en relación a que no se devele aquello que ha realizado"

Lo que más le importa a los perversos, es enfrentarse al repudio social.

"Todo lo que tiene que ver con las perversiones y psicopatía en la culpa se manejan con su propio código moral, por lo general no hay culpa de la acción sino en tal caso puede haberla de las consecuencias que le trae, de pronto puede sentirse mal porque esto le trae una privación de su libertad o pierde cierto reconocimiento social pero no habría demasiada posibilidad de reparación salvo alguna excepción que habría que evaluarla en lo singular de cada persona", expone la experta.

Muchos de los violadores y abusadores, sufrieron también abusos.

La terapeuta, no obstante no lo justifica y pone como ejemplo a una madre que le confesó su angustia al pensar que su hijo, al haber sufrido abusos, se convertiría en verdugo en un futuro.

"No, ¿por qué? Porque acá tiene que haber una intervención terapéutica porque si ese niño fue escuchado, si el trauma fue elaborado, si se hizo todo un trabajo psicoterapéutico, si se hizo una reparación desde la Justicia, porque  el pedido de Justicia y que esta responda y que el abusador tenga su pena, es una problemática tanto psicológica como legal", plantea.

"La reparación del trauma va tanto como del estado como de terapia", añade.

Respecto a la estratificación social, la experta sentencia que estos casos suceden en ambas clases.

Muchos de los abusadores, también maltratan a su pareja u otros miembros de la familia.

Además, agrega que en varias ocasiones los abusadores se presentan como "seres encantadores" y suelen ser "el tío favorito o el más cariñoso".

"El abusador busca tener a mano a chicos y ganarse su confianza, entonces realmente a veces es un disparo al alma cuando una mujer se entera de que un ser de su confianza está abusando de su hija, porque son especialistas en disfrazarse de buena gente", detalla.

En muchos casos, la terapeuta informa que los abusadores fotografían a los niños obligándoles a besarse o a acariciarse para luego difundir las imágenes o videos con fines comerciales.

 

Identificación y terapia

El tratamiento depende de varios factores, entre ellos la edad, si el abusado o abusada lo ha revelado y el apoyo y contención de un familiar.

La paciente más pequeña de Fernández era una bebé de dos años que "tenía un nivel de lenguaje y pudo poner en palabras".

En los casos de niños y niñas tan pequeños, la psicóloga dice que los estudian según su nivel de "lenguaje o juego".

"Lo que uno ve es que pueden relatar con mucha naturalidad porque no llegan a comprender la naturaleza del acto, lo relatan dentro de sus actividades cotidianas".

En estos momentos, Fernández habla con mucha firmeza y reclama la importancia de la educación sexual.

A la mayoría de los pequeños, no se les enseña el nombre real de sus órganos sexuales y esto supone un obstáculo.

"Es muy importante que los adultos desde la primera infancia hablemos con los chicos con la terminología correspondiente. La vagina es vagina, el pene es pene y la cola es ano. Es muy importante porque a veces es fundamental para poder distinguir qué fue lo que sucedió".

En lo referente a cuando los chicos van creciendo,  Laura define la situación es más compleja a "la hora de ponerla en palabras".

En algunas situaciones es complicado porque las víctimas sienten apego por sus abusadores.

"Imaginate lo disruptivo que es para ese niño o niña poder integrar en una misma persona lo amoroso o las conductas de cuidado(cuando las hay) con las conductas agresivas", aborda.

Fernández, explica que su método de trabajo se basa por lo general prestando atención en el adulto cuidador, el tratamiento de terapia individual y también grupal, con otros "chiquitos" que también experimentaron el abuso porque suelen "entenderse muy bien entre ellos".

 Asuntos de género

La psicóloga, asegura que a su consultorio van muchas más niñas que niños.

Con los varones, suele haber más estigma, especialmente cuando rozan la adolescencia, ya que sienten más verguenza al admitir que fueron atacados sexualmente.

En este punto la psicóloga alude a la "deconstrucción de conceptos" que no ayudan al desarrollo sexual y psicoemocional de las personas.

"Como sociedad hay que deconstruir conceptos que son un obstáculo, el concepto del macho, el concepto de la mujer sumisa, el concepto de la mujer como provocadora porque se vistió de tal  o cual forma…Todo es un largo proceso de deconstrucción que se viene haciendo", formula.

Fernández, agradece al movimiento feminista y todo lo que ha podido ayudar en estos casos.

 

"Siempre hay tratamiento"

Cuando se empieza a trabajar hay que pensar que son niños que suelen tener mucha desconfianza hacia el adulto.

Fernández, trabaja desde la terapia cognitiva conductual.

Respecto a si hay casos en los que los abusados o abusadas han experimentado una situación tan sumamente traumática que sea difícil de tratar, la psicóloga, lo tiene claro: Siempre hay tratamiento, obviamente, lo ideal es que la intervención sea lo más temprana posible.

 

¿Por qué el abuso sexual es más común en hombres que en mujeres?

La terapeuta se remonta a "una deconstrucción histórica de una cultura patriarcal".

"No hace tanto tiempo a una mujer se la presentaba en una fiesta de 15 con un hombre que le duplicaba la edad, cien años atrás y se casaban, venimos de una cultura tan patriarcal donde los derechos de las mujeres eran tan invisibles…"declara.

"Cuando hablamos de abuso sexual infantil y cuando hablamos d eso hablamos de construir al niño como un sujeto de derecho. Es todo un movimiento en función de deconstruir", remarca.

Sobre los casos de mujeres pedófilas, que son mínimos, Fernández especifica que "enmascaran mucho" los hechos y son más complicados de identificar.

 

Laura Fernández como mujer y persona 

Fuera de lo profesional, Laura admite que ella misma acude a terapia.

"Es una problemática muy dura y a veces me genera mucha angustia el dolor de un niños, pero trato de utilizarlo como motor para ayudarlo en su tratamiento y para acompañarlo en el proceso judicial", expresa

Expresa lo "gratificante" que es "verlos salir adelante" y cómo reconstruyen su vida.

La especialista hace una reflexión de la experta, digna de meditar.

"Nosotros enseñamos a los chicos a cuidarse de los extraños y no de sus propios familiares y a veces el hogar es un lugar donde peor puede estar. Cuando enseñamos a los chicos herramientas para protegerse nunca le hablamos de su entorno cercano. Cuando hablamos de medida de auto prevención y abuso es para todos".

 

 

Si conoces a alguien que crees que puede estar sufriendo abuso sexual en Argentina, llama al 08002221717

 

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