Entrevista a Dolores Reyes: " No quería hacer el festín de la mujer muerta como si fuese un espectáculo como que entremos todos a regodearnos en un femicidio"

La autora habla en Nueva Mujer sobre su bestseller Cometierrra, su militancia política y feminista, su profesión de docente y de su rol como mujer y madre.

LIBRO DEDICADO A DOS MUJERES ASESINADAS

Dolores Reyes es de ese tipo de personas con las que cualquiera se sentiría cómodo frente a ella.

Es una mujer con una presencia física muy fuerte, abundante melena negra y rasgos muy marcados, que denotan carácter y determinación.

Es intelectual, pero muy cercana a los sectores más desfavorecidos (donde trabaja), afable en su trato y demuestra una empatía que a día de hoy falta en una sociedad por lo general individualista.

En una entrevista que concedió a Nueva Mujer, sale a relucir su novela Cometierra, bestseller en Argentina y prevista que se traduzca a seis lenguas, y de su posición como feminista, escritora y militante de la izquierda y del feminismo.

 

COMETIERRA

La dedicación de Cometierra, Reyes se la hizo a Melina Romero y Araceli Ramos, dos mujeres asesinadas, encontradas en la basura y enterradas en el cementerio de Potestad, a 150 metros de la escuela donde trabaja.

Allí, es donde comienza la historia.

La protagonista, es una joven que tiene el don de localizar a desaparecidos o a personas asesinadas, gracias a la tierra que le entregan los familiares o allegados de las víctimas.

A la autora, le había impactado mucho el femicidio de María Soledad Morales, asesinada en 1990 en la provincia de San Fernando del Valle de Catamarca.

La adolescente fue violada y masacrada y se imputó a Guillermo Lupe, hijo de un diputado nacional y Luis Tula.

El juicio estuvo cubierto de tantas irregularidades que se anuló en 1996, para volver a iniciar uno nuevo en 1998 donde Luque fue condenado a 21 años de prisión por asesinato y violación-aunque solo cumplió 14-,  y a Tula se le señaló culpable de ser partícipe secundario del delito de violación y fue sentenciado a 9 años.

Ese asesinato, conmocionó a Argentina y a Dolores incluida, que recuerda que en esos momentos "la palabra femicidio no existía".

"Después sí, últimamente al menos se incorporó la figura de femicidio, entonces en la justicia y ahora tenemos ciertas herramientas de análisis para saber lo que esta pasando", asevera.

Al caso de María Soledad le siguieron miles y miles, hasta que Reyes decidió sentarse y escribir Cometierra.

"Yo la empecé a escribir hace 6 años y medio porque de alguna forma cuando uno empieza a escribir pone todas sus obsesiones, todos intereses, todos sus fantasmas, pone todo aquello sin resolver. Yo siempre digo que me sirve muchísimo más escribir sobre temas no resueltos, de alguna manera eso problematiza la escritura y lo que aparece ahí es mucho más fecundo", explica.

LA TIERRA COMO ELEMENTO DE CONEXIÓN

Siendo la Tierra, el elemento de conexión más profundo con la naturaleza, a donde se le rinde culto en el festival Inti Raymi, que evocan a la pachamama, llama la atención que en esta novela sea el espejo para descubrir sórdidos crímenes.

La escritora, afirma que la tierra "remite justamente por el medio de la semilla además a todo el imaginario ligado a la vida, pero también pone fin del ciclo, cuando ese cuerpo y esa vida se terminó, la tierra es la encargada de recibir el cuerpo y actúa de alguna forma como un útero que da calor y cobija.

Reyes, asegura que le resultaba "muy fecundo y muy femenino el tema de la tierra".

 

EL PROCESO DE LA ESCRITURA

La novela está ambientada en una zona muy humilde del conurbano, por lo que Reyes adaptó el lenguaje de los protagonistas porque tenía "una voluntad muy fuerte de narrar desde otro lugar y otras voces".

"Yo para construir el lenguaje de la novela tengo que ver quién esta narrando y desde donde esta narrando. Por otro lado es una chica que fue creciendo viviendo cosas muy fuertes el femicidio de la madre, la desaparición de la maestra, todas aquellas botellas que le están dejando, que a su vez representan también a una persona que falta. La reconstrucción del lenguaje tiene que ser de personas que están muy metidas para adentro, muy dolidas, entonces hablan justamente muy contundente y muy puntual. Esa era la intención en los diálogos y demás, que se mantenga la potencia, un lirismo que me gusta desarrollar en las descripciones, pero los diálogos más pulidos. La palabra justa y potente", explica.

La autora, revela que estuvo trabajando en la novela cinco años y que solo fue consciente de que estaba escribiendo un libro cuando la convocaron para proyectos que tenían que ver con los medios audiovisuales.

"De ahí me hizo un clic y dije ¡esto en un momento, se va a terminar, y va a tener lectores y va  a tener un publico", detalla.

 

FENÓMENO DE MASAS

Además de Argentina, Inglaterra, Francia, Turquía, Holanda, Francia, Estados Unidos, son los países que ya han declarado su interés por  comprar Cometierra, lo que conlleva a que va a ser traducida en 6 idiomas.

Publicada por Sigilo, una editorial independiente española, ya va por su quinta edición.

El fenómeno de  Cometierra no tuvo ninguna clase de publicidad, si no que se transmitió desde el boca a boca.

Cometierra El éxito de masas de Cometiera, de Dolores Reyes, ha llevado a que se traduzca en 6 lenguas. - Instagram

Autores reputados argentinos la recomendaron, Reyes fue convocada a programas, y se publicaron artículos en los principales medios del Argentina y de España (El País, La Vanguardia y Babelia).

"Se dio algo que la verdad muy lindo, pues el libro no tiene publicidad, Sigilo no hace publicidad y todo se fue dando así, con entrevistas", manifiesta la novelista.

 

MUJER, FEMINISTA, DE IZQUIERDAS, PROFESORA, Y MAMÁ DE 7 HIJOS.

Dolores encarna a una mujer con todas estas facetas. Madre de 7 hijos (6 viven con ella), asegura que estuvieron muy presente en su obra.

"En el tema de mis hijos la exposición de  mamá como en la novela, hay un montón de ejemplos, de conversaciones, de cosas que hacen con sus amigos a la hora de comer, eso es muy gracioso también yo lo tomo para construir personajes", cuenta.

Como feminista y madre de hijas, admite que había momentos en los que escribía y quedaba "destruida" por "la proximidad de los personajes, de las chicas, de los cuerpos que faltan".

"De todas formas la escritura, la militancia también es por ellos, porque en el futuro puedan construir otro tipo de sociedad sin estas violencias a las que estamos padeciendo en estos momentos", expresa.

Su libro es como una biblia para muchos sectores feministas.

Reyes, militante desde los 14 años, describe que ella nunca tuvo "la intención de de bajar la línea dentro de la novela".

"Si bien tomo una temática que es social, pero yo estoy seccionalizando y nunca quise que se fisurara la voz de los personajes y apareciese mis intenciones o mi bajada de línea, pero si hay una voluntad como de sensibilizar, de detener la mirada y no apuntar a un paso detrás de otro y no lo que hace el periodismo, de escribir todos los días noticias sin ningún tipo de detenimiento en esas vidas que se están perdiendo como una sangría".

La escritora piensa que la literatura da esa opción de hacer reflexionar al lector, al estar más tiempo entregado a esa lectura.

 

LENGUAJE SEXUAL EXPLÍCITO FRENTE A LA DELICADEZA EN LA DESCRIPCIÓN DE LOS CRÍMENES

Si bien tiene una particularidad Cometierra es que hay algunas escenas de contenido sexual entre la protagonista y un policía, escritas de una manera muy explícita.

El sexo cobra un papel salvaje de pasión, sudor y piel.

Dolores dice que siempre le preguntan por esas descripciones y en su visión, Cometierra es un personaje "que  está narrado muy desde el cuerpo".

El que ella sea tan sensitiva, tan táctil, hace que viva las relaciones sexuales de la misma manera.

No obstante, los femicidios y desapariciones están descritos con una sutileza inusual en este tipo de novelas.

Reyes, menciona a las mujeres desaparecidas y las descripciones son claras pero breves, el lector sabe lo que está sucediendo pero no hay espacio para el morbo.

Esto tiene un por qué para la escritora.

"Yo muchas veces leo justamente las descripciones super erotizadas de los asesinatos, de los cuerpos femeninos muertos, de la belleza de ese cuerpo, de la violencia sexual que se les ha infligido y justamente no quería hacer el festín de la mujer muerta como si fuese un espectáculo como que entremos todos a regodearnos en un femicidio", especifica.

 

PROFESORA Y SECRETARIA 

Reyes, licenciada en Letras Clásicas, ejerce como profesora en una escuela de Potestad, la provincia donde reside.

Aunque comenta que actualmente trabaja menos horas como docente, sigue desempeñando su labor en esa escuela en dos grupos de niños entre 10 y 6 años.

Su dedicación la reparte también entre su puesto de secretaria en el centro y en la impartición de talleres y cursos literarios.

Al preguntarle si ha visto o ha tenido que denunciar situaciones de abuso o violencia, su respuesta es tajante: "Todo el tiempo y todos los años, es una moneda común".

Dolores, detalla que hacen jornadas dedicadas a la No Violencia y que en ellas muchos niños y niñas comienzan a confesar.

"Es muy presente el tema de la violencia de genero, cotidiano y omnipresente", agrega.

 

EL FUTURO DE COMETIERRA

La historia de la chica que engulle tierra no acaba ahí.

La novelista, apunta que está escribiendo "todos los días" y que escribe capítulos de "lo que viene siendo Cometierra 2", aunque no tendrá ese nombre.

"Yo sabía cosas que no estaba cerrando ahí y que necesitaba más desarrollo de escritura, sobre todo el caso de Ana-la maestra asesinada de la protagonista-, que sobrevuela toda la novela y es mucho más complicado ver lo que pasó ahí", deja entrever.

Los fanes y los que quedaron obnubilados con las aventuras de esta chica de clase humilde que visualiza homicidios engullendo tierra, podrán saber en un tiempo cómo continuará reconstruyéndose la protagonista.

 

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