Coronavirus: las llamas podrían ser la clave para un tratamiento efectivo contra el COVID-19

Las llamas y alpacas generan anticuerpos que tienen buena respuesta bloqueando al coronavirus

La pandemia de coronavirus podría tener unas heroínas impensadas: las llamas y alpacas, puesto que investigadores están realizando distintas pruebas para comprobar si sus anticuerpos son útiles como tratamiento ante la enfermedad.

Científicos de Estados Unidos y Bélgica van tras la evidencia de una posible solución extraída de estos animales típicos de Perú, Bolivia, Chile y Argentina, según un estudio de la revista Cell citado en RPP Noticias.

Esto se está llevando a cabo bajo la tutela de las universidad de Texas y Gante, donde detectaron que un tipo de anticuerpo especial producido por las llamas se une con la proteína Spike del coronavirs, la cual hace que penetre a las células humanas, según el mismo medio.

Coronavirus: investigación muestra cómo el COVID-19 mutó para trasladarse de los animales a los humanos

Desde Alemania se están llevando a cabo avances importantes para consolidar una vacuna.

De momento las pruebas han resultado exitosas después que el nuevo anticuerpo bloqueara a los virus que tienen la proteína Spike para que no infecte a células en cultivo, abriendo la esperanza para encontrar una pronta respuesta a la pandemia.

Actualmente hay más de 3 millones 700 mil contagiados en el mundo y más de 265 mil muertos, conforme con RTVE.

Se eleva el optimismo frente al coronavirus

La protagonista de esta investigación es Winter, una llama de cuatro años que vive en una granja en Bélgica, la cual fue seleccionada en 2016 con esta finalidad, cuando los especialistas estudiaban otros tipos de coronavirus: SARS y MERS.

Esta recibió inyecciones de la proteína Spike durante seis semanas, luego recogieron muestras de sangre y aislaron los anticuerpos, observando sus efectos.

Las llamas ante el coronavirus Las llamas también son utilizadas en investigaciones para la influenza y VIH. - Unsplash

Con estos resultados procederán a realizar pruebas con hámsteres y primates, con la esperanza de realizar en un futuro pruebas en humanos.

De funcionar, sería un tratamiento después que se contrae el virus para evitar complicaciones mientras que paralelamente en otras partes del mundo siguen trabajando para conseguir una vacuna.

Este tipo de terapia se utilizaría especialmente en aquellos grupos que son más vulnerables, como las personas de la tercera edad.

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