#Opinión: ¿Y cuál es el mérito de Daniela Ospina para ser periodista?

Esto no se trata de misoginia, sino de méritos.

Por: Luz Lancheros @luxandlan*

Perder el tiempo, exactamente 10 semestres, en una universidad carísima. Muchos padres y estudiantes vendieron (y venden) su alma al ICETEX. Muchos incautos entraron con la esperanza de ser el nuevo Gabriel García Márquez, el nuevo Pulitzer o quizás el nuevo Guy Talese, porque lo que enseñan en las facultades de Comunicación Social es eso, a escribir bonito, pero a adaptarse a la realidad, casi nunca. Todo para salir desempleados, mal pagos o echados por continuos recortes en un medio que va en crisis cada vez más.

Y sí, sigue pasando todo eso, graduando gente endeudadísima con estas universidades que no enseñan absolutamente nada del periodismo actual, para que acaben en el eterno desempleo . Y cuya preparación y esfuerzo se vean apañados por gente como Daniela Ospina, quien es panelista ahora de un programa deportivo. Y, ¿cuál es su mérito? ¿Ser hermana y esposa de un futbolista? Por favor, hay gente con muchísimo más conocimiento.

Razón tienen, la tienen toda, quienes protestan ante esa forma tan burda de conseguir oyentes y audiencia por parte de algunos medios, al meter influencers que no tienen preparación para hablar de temas en los que no tienen experticia alguna y de esta manera, levantar números. Eso da un mensaje clarísimo: a la mayoría de dueños de los pocos medios que quedan en Colombia les importa poco el estudiante de comunicación que sigue viendo valor alguno en esta profesión, cada vez más devaluada. Pero la torpeza y la estupidez no son flor de un día: ¿Se acuerdan de Amparo Grisales haciendo notas tontas en Francia 98? ¿O de sus sucesoras haciendo las mismas inutilidades informativas que no tenían valor alguno en los mundiales sucedáneos? Y ahí es que yo señalo a estos dinosaurios que creen que las "caras bonitas" siguen teniendo algún valor: ellos no solo son los culpables de no saber adaptar el medio a los nuevos tiempos digitales, sino que lo han hecho siempre de una forma fácil, con información totalmente ligera y con personas menos capacitadas para el puesto, lo que hace que la audiencia ponga en duda, por ende, la credibilidad del medio. No saben contar relatos interesantes para la audiencia sino es con la fórmula de siempre: la famosa bonita de turno para hablar de lo que sea. A lo Stacy Malibú: "No me preguntes, soy solo una chica".

¿Cuál es su mérito? ¿Ser hermana y esposa de un futbolista? Por favor, hay gente con muchísimo más conocimiento

Estudiantes de Comunicación Social: están a tiempo de salirse de esta carrera, es una total pérdida de tiempo. Sus profesores querrán de ustedes crónicas bonitas que nadie va a leer en la vida real. Nunca les enseñarán de métricas, de lo que hay que hacer por tráfico, de nuestro poco valor en el mercado actual. Métanse en carreras con más sustancia, profundidad. Sálganse de este hoyo, porque nunca serán Juan Gossaín, nunca serán Gabriel García Márquez, sus tiempos pasaron hace mucho. Escribir bonito no es un tema que hoy le interese a nadie y menos en tiempos donde se contrata a cualquiera a pesar de su inexperiencia. Y menos en tiempos donde la vieja mentalidad y sus representantes siguen tomando las decisiones.

*Las opiniones de la columnista no son las del portal* 

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