Capitana Marvel: La evolución perfecta de las súperheroínas en el cine

Muchos machitrolls la odian, pero precisamente por ya no estar sexualizada.

La guerrera galáctica interpretada por Jane Fonda, reflejo de su tiempo, simplemente se limitaba a tener melena y a mostrar liberación sexual. Incluso hay una escena donde tiene un orgasmo que en estos tiempos no tendría sentido para un público que busca representación. Y que paga por ella, porque muy a pesar de las críticas negativas –principalmente misóginas– de Capitana Marvel, la película ya lleva 187 millones de dólares en su primera semana de estreno. Porque sí, muy a pesar de que Barbarella y la misma Gatubela de látex que inmortalizó Michelle Pfeiffer sean íconos, hoy el público busca algo más allá que una figura sexualizada, tan común en los cómics y en las películas de superhéroes de antes de 2010. Y Carol Danvers, interpretada por Brie Larson, representa todo eso a la perfección.

Claramente, su traje, su falta de sonrisa e incluso su trasero, así como su peinado, han sido temas centrales de comentarios en sitios como Rotten Tomatoes. Al personaje se le ha criticado por no ser el estereotipo tan vendible por años en los universos cinematográficos de DC y Marvel, que por segunda vez (ya lo hizo con las mujeres de “Black Panther”) muestra a una superheroína cuya sensualidad no es su principal atributo. De hecho, ante las críticas misóginas, absurdas para otra buena parte de los internautas, hubo una iniciativa paródica en Twitter llamada #SelfiesForBrie, que photoshopeaba a los otros héroes del Universo Marvel sonriendo. La misma actriz dijo al respecto que cada quien era fuerte a su manera. Pero, ¿por qué tanto problema?

“La idea de construcción del personaje está enfocado al empoderamiento, más que en la sensualidad, recurso común en los cómics y en las películas. El traje la hace ver fuerte y destaca todo el trabajo muscular de Brie Larson. Lo que le critican es haber abandonado esa dimensión sexual, porque no muestra nada de piel. Ahora, Marvel tiene que traducir el traje en merchandising reconocible para juguetes, camisetas y disfraces y su intención no es hacerla ver masculina. Tienen personajes más sexuales, como Black Widow, cuya sensualidad hace parte de su poder. Ahora, Marvel no es feminista, sabe que las mujeres ahora van al cine porque ese negocio que se creía para hombres da otras posibilidades con mercadeo y la gente se siente más tranquila llevando a sus hijas al cine con representación positiva”, explica a Metro  la analista de vestuario Diana Lucía Gómez, @dianalunareja. 

Esto ya ha pasado con otras películas del mismo estilo, siendo “Wonder Woman” (2017) su más cercana. El vestuario de las amazonas (que no eran modelos sino mujeres dedicadas al culturismo en su mayoría ) generó enormes molestias en cuanto a su falta de sexualización, porque eran armaduras reales. Cuando se les volvió a sexualizar en “La liga de la justicia”, hubo protestas. Lo mismo sucedió con Imperator Furiosa de “Mad Max” (2015) interpretada por Charlize Theron y la Capitana Phasma de la nueva trilogía de “Star Wars”, criticada por no verse “femenina” con armadura. “Hay que dejar de pensar que un look femenino para combate no está hecho para mostrar escote y piernas, sino que debe haber elementos de protección como para cualquier guerrero hombre. En este sentido, tiene que haber una mirada, más que femenina, de lógica, para interpretar al vestuario”, explica Gómez.

Sí, luego del #MeToo la influencia femenina también se ve en el vestuario de cine para heroínas. Adiós a Batichica o a Superchica con falda: acá hay mujeres que ya se atreven a quitarse esos valores tradicionales de feminidad para resignificarlos. Y de paso, influir en la moda a través de sus signatures de vestuario, como accesorios statement, cabellos nada largos o incluso haciendo honor a ese lema fit que lleva tanto tiempo reinando en Instagram, pero que es una realidad de los nuevos tiempos: Strong is the new skinny. Quizás el nuevo negro.

P y R 

Mariale Pascua, experta en tendencias, WGSN

¿Cómo ha cambiado el espectro corporal de las superheroínas en el cine?

–En los 90 hablábamos mucho de una estética general, “heroin chic”. Esta comienza a evolucionar y cambia a una estética que sigue tomando esta forma corporal, pero no sigue siendo esta hiperdelgadez que teníamos con la estética Kate Moss. Ahora, en el 2010 empezamos a ver una estética que comienza a ser un poco más aceptada, pero es un “delgado fuerte”. Desde ahí empezamos a entender y a cambiar que la mujer tiene que ser fuerte. Empezamos a hablar de estas masculinidades y la cuarta ola de feminismo. Nosotros empezamos a hablar de esto en 2014, en WGSN, de mano de una de las macrotendencias que propusimos para Primavera/Verano 2016 que se llamaba “Soft Pop”. En esta hablábamos de la parte estética y cómo esa cuarta ola del feminismo se iba a tomar como tal al consumidor y se iba a convertir en una de las grandes influencias. Precisamente, eso responde el porqué cambiamos la estética y dejamos de ver a la Mujer Maravilla de antes, súper sexualizada. Ahora la versión de Gal Gadot cambia totalmente. Es una mujer más fuerte, más empoderada, que, además, responde directamente a la estética que DC Cómics inició con la película de Superman (de Henry Cavill). Y aparte de lo que responde a su universo, el vestuario de la Mujer Maravilla se enfoca en ser confortable para ella, aunque tenían que mantener los elementos del cómic.

¿Qué ha pasado con Capitana Marvel, tan criticada por su apariencia?

–Esto es otra historia. Me encantó ver la crítica que le hicieron y me encanta ver a los hombres haciendo un mansplaining de por qué ella tenía que haber sonreído en el póster y de por qué, además de tener que haber sonreído no es algo real de lo que debería haber sido. Pero tu la ves y el cómic y los vestuarios son similares. Va acorde a lo que se propone inicialmente y a su historia: es una aviadora, con su chaqueta. Esa chaqueta de aviador es clásica en Estados Unidos. Es un esencial. Y la película está enfocada en los 90 y en moda, en consumo, esta década está teniendo su “boom”.

¿Cómo este cambio de las películas  ha influenciado e influenciará la moda ?

–En WGSN hablamos de esto en  las macrotendencias de Primavera/Verano 2020, porque el vestuario más influenciador de todas las películas de superhéroes se ganó un Oscar. “Black Panther”. Ese año sacan la segunda parte. Además de esto, hay una fascinación enorme por África en este momento. Hay una discusión enorme sobre apreciación y apropiación y en Occidente las culturas más subvaloradas, precisamente son las afro. Estas culturas son supremamente ricas e interesantes. Y ahí sí, los diseñadores de vestuario de Marvel lograron una cosa que no se había logrado hasta ahora completamente: hacer una apreciación cultural y no una apropiación. Crearon una cultura nueva, que es toda la civilización de Wakanda, a partir de esto, es la película que ha tenido mayor desarrollo estético. Lo vemos muy influenciado por esto. Y esta película será el foco de Primavera/Verano 2020. Lo vemos en los videos de Nas Daily, donde promociona a Etiopía, porque dice que fue una civilización que no fue colonizada al completo. Lo vemos también en el alza de las ventas del uniforme del fútbol de Nigeria del año pasado y como destino interesante, las agencias de viajes están sugiriendo Kenya. Y WGSN mostró también, entre su lista de ciudades para tomar en cuenta como inspiración, Lagos, en Nigeria, por la importancia que ha tomado su Fashion Week. Ahí también vemos la importancia de lo contestatario y la movilización civil. Y creo que ahí entra un poco lo que hablábamos del feminismo: cómo eso va a verse potenciado en la parte estética a partir de esto.

¿En qué sentido podemos verlo?

–Es interesante, porque en los informes que hemos visto, hemos estudiado que antes las mujeres querían vestirse como los hombres. Pero ahora vemos un momento en el que la mujer está empezando a usar tacones y a reclamar su sensualidad no como nada distinto de una herramienta de expresión propia y de libertad. Es una nueva expresión del feminismo a través del vestir. Tenemos datos en los que mostramos que la venta de tacones ha aumentado drásticamente. Y así, las mujeres han reclamado su poder.

5 superheroínas que cambiaron el modelo femenino en cine

Hit- Girl  (‘Kick Ass’ 1 y 2, 2010 y 2013)

El personaje interpretado por Chloe Grace Morëtz es una niña precoz que usa su brutalidad y precisión para convertirse en la verdadera heroína de acción de la película. Muy a pesar de la violencia que inflige y de sus malas palabras, es quien siempre salva el día. Eso, con peluca y elementos todavía ultrafemeninos como el látex, la capa y la falda.

Imperator Furiosa (Mad Max, 2015)

El personaje interpretado por Charlize Theron es un híbrido entre mujer y máquina, su feminidad es poderosa, rabiosa y sin artificios más que la grasa de aceite que se pone en su cabeza para denotar su rango (Imperator, uno de los más altos) y su cabeza rapada para mostrar que es valiosa en un mundo de hombres. También destaca su tatuaje, sus arneses, para delinear su cuerpo, y sus piezas hechas para el combate

Mujer Maravilla /Amazonas ( Wonder Woman, 2017)

Aunque Gal Gadot ya había tenido su aparición estelar en “Batman vs. Superman”, solo hasta su propio relato fundacional se ve cómo el vestuario de ella y de su pueblo está hecho para la protección y el combate, más allá de la sexualización que le dieron en “La liga de la Justicia”. Todo, inspirado en esa figura mitológica de la Antigua Grecia.

Las mujeres de Black Panther (2018)

Nakia, Okoye, Shuri y Ramonda. Cada una, desde su posición, es imponente y con una cultura rica en referencias y difícil de etiquetar.  El futuro, el minimalismo, la esencia africana. Un ejército de mujeres dispuestas a pelear desde su rango exhibiendo la complejidad de su vestuario.

Capitana Marvel (2019)

La otra gran película feminista, donde Carol Danvers, interpretada por Brie Larson, muestra un traje que potencia todo su trabajo físico. Y en el que también se hacen múltiples referencias a toda la estética de los 90 en su aspecto más rebelde.

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