#Opinión: Sí, Silvestre, eres muy ridículo disfrazándote de mujer

Silvestre Dangond, no "te pones en nuestros zapatos" ni de broma.

Por: Luz Lancheros @luxandlan*

Teniendo en cuenta que por siglos las mujeres han sido aplastadas, invisibilizadas y violentadas, el 8 de Marzo (en redes llamado el #8M), se creó para reivindicar y conmemorar sus luchas. Así se debería entender en el siglo XXI.

Pero al parecer esto no lo entiende Silvestre Dangond, que se disfrazó de lo que cree que es una mujer para promocionar su nuevo sencillo  y solo dijo que "se ponía en los zapatos de ellas". Todo mal cuando él como hombre privilegiado y adinerado en un país desigual y machista no tiene que ser violentado por sus opiniones, ni acosado o siquiera blanco de violencia sexual y machista todos los días de su vida.

Y peor cuando refuerza estereotipos de género cuando en un país con una dictadura de feminidad tan marcada se violenta a la mujer que se atreve a lucir distinta.

Lo de Silvestre hoy, en el Día de la Mujer, es la cereza del pastel: en este país lo macondiano llega a tales extremos que, en el día donde se deberían reivindicar nuestros derechos, la misma Federación que acabó con el fútbol femenino da un saludo del Día de la Mujer, una aerolínea ignora toda la historia de las mujeres en el campo aéreo (desde Amelia Earhart hasta las pilotos de combate) y todavía están relacionándonos con florecitas y electrodomésticos y complejitos de "puras, santas, lo más sagrado". Todo para después rebajarnos de todas las maneras posibles y minimizarnos en todo aspecto si no estamos de acuerdo con el modelo que nos oprime.

Y sí… muchos artistas, desde la Antigüedad, pasando por la época Isabelina (sobre todo en el teatro, ¿se acuerdan de "Shakespeare Enamorado"?)  se vestían de mujeres, pero siempre lo hacían en forma paródica. Esto, muchas veces para representar ese concepto manido de feminidad (sí, escrito por hombres, el relato ha sido siempre manejado por los hombres), sobre todo antes del siglo XX. Y también porque las mujeres como tal no podían estar ni trabajar en espacios performativos. Y luego de los años 50, lo hemos visto en varios videos y en distintos contextos, donde la parodia cambia según época y lugar.

Todo mal con Silvestre Dangond, cuando él como hombre privilegiado y adinerado en un país desigual y machista no tiene que ser violentado por sus opiniones, ni acosado o siquiera blanco de violencia sexual y machista todos los días de su vida.

Queen lo hizo, por ejemplo, siendo totalmente malinterpretados por una sociedad que condenaba el crossdressing como reflejo de su homofobia, pero "I want to break free" era una parodia de una telenovela inglesa muy famosa. NI DE PASO PRETENDÍA hacerlo para suplantar la  visibilidad femenina o mucho menos abanderar una causa a la ligera, menos aún en los años 80, donde incluso lo masculino se rebatía con este tipo de performances (y todavía).  Casi dos décadas después, los creadores de South Park, en 2000, se fueron vestidos de J Lo y Gwyneth Paltrow parodiando esa cultura ávida de imágenes de famosas para su consumo, como en una profecía autocumplida (y también medio misógina).  Las imágenes de mujeres las han creado hombres, sí, en distintos contextos. Pero ahora, en esta época,  las mujeres crean las suyas y quieren sus propios relatos. Y esto se los siguen negando, más aún en Colombia. En este contexto el disfraz de Silvestre  es todo un descache. Y una ridiculez.

Por otro lado, a todos los que lo critican,  les hallo la razón. Más cuando sabemos que apoyó un partido que está claramente en contra de la diversidad y nuestros derechos reproductivos y precisamente apoya estas ideas patriarcales y opresivas de género, en la que se nos violenta por tener sexo, comer, respirar, abortar, ser mamás, existir. No, Silvestre.  No te "pones en nuestros zapatos" y solo quieres la atención en un día en donde a nosotras nos dan voz (debería ser todos los días) y nos ponen en el centro del discurso.  No te "pones en nuestros zapatos" cuando no tienes ni idea de qué es ser una mujer en Colombia, en estos días. No tienes nada de idea, porque una peluca no es ser mujer.

*Las opiniones de la columnista no son las del portal* 

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