¿Por qué los hombres te mandan fotos íntimas que jamás pediste?

Muéstralo todo, todo lo que tengas. Literal.

Ser una mujer en apps de citas equivale a ser un conejo en día de caza: es probable que puedan tirotearte, o que puedas sencillamente huir y esconderte. Y es probable que en medio de todos esos “hola, cómo estás, a qué te dedicas” insulsos, puedas conseguir a alguien con quien salir… o a hombres  que te manden fotos de su pene sin que se las pidas. O que al no hablar con ellos o al menos decirles “no”, te violenten de todas las formas posibles, desde el acoso hasta decirte “gorda” y “fea” como un mantra. Pero, ¿cómo fue que cambiaron así las reglas del juego? Si bien siempre ha existido la violencia contra las mujeres, ¿cómo es que en Internet todo ha llegado a ser más abierto en cuanto a verte como solo un catálogo de fotos íntimas no solicitadas y hasta cosas peores?

Eso quizás fue lo que se preguntó Alexandra Tweten, creadora de Bye Felipe en 2014 (salido del modismo Bye Felicia, que es echar a una persona incómoda de una manera cool) al ver que no era la única mujer que se veía violentada por los hombres rechazados en Tinder, Match y otras plataformas. Su Instagram, que ahora tiene más de 400 mil seguidores, muestra todo tipo de acosos: desde los que son tipo “muéstrame tu vagina” (con respuestas hilarantes) hasta los que insisten en una persona varias veces hasta explotar violentamente, o los que juzgan el aspecto físico de las mujeres como si fueran un catálogo de carne fresca. Y el éxito de la página se ha mantenido porque miles de mujeres mandan sus casos todos los días, revelando la enorme incompetencia masculina para coquetear sin agredir.

De hecho, para la fecha que se creó Bye Felipe, un estudio de Match.com mostraba que el 45% de las mujeres recibían este tipo de mensajes y que sí se sentían agredidas por ellos. Otro estudio hecho dos años después y que se llamó “2016 Singles in America Survey” mostró que este número se incrementó y claro, con la misma reacción.  Pero, ¿por qué siguen? Hubo un post en Reddit, hace dos años, haciendo exactamente esta misma pregunta. Las respuestas fueron varias: muchos querían ver algo a cambio, otros querían mostrar sus penes. Otros querían excitar a la mujer con la que estaban hablando porque creen que ellas son abiertas y tendrán mágicamente sexo con ellos. Incluso, para subir su autoestima. Claro, sin tener en cuenta la opinión de las mujeres sobre todo esto.

“A los hombres heterosexules cisgénero les han enseñado técnicas de acercamiento a las mujeres que son muy agresivas y que en ningún momento les preguntan qué quieren o desean. Amy Wolf habla de que el encanto y ser encantadoras es una cosa que es genial de los humanos. Pero uno no puede ser encantador con alguien si no toma en cuenta los deseos del otro y lo deshumaniza. Uno no puede ser encantador y deshumanizante al mismo tiempo y estas son las conversaciones que se han comenzado a marcar gracias al feminismo”, explica a Metro Catalina Ruiz-Navarro, directora de la revista Volcánica, columnista de VICE y Univisión. Ella, quien fue co-creadora de la iniciativa en redes llamada #MiPrimerAcoso, también analiza este método de coerción a la hora de cortejar. “ Las mujeres somos violentadas en todos momentos, pero a los hombres les han enseñado que si insisten e insisten e insisten, tarde o temprano las mujeres les dirán que sí. Como si se estuvieran ganando un premio. Y así no funciona el deseo humano: no puede venir de la imposición humana de una voluntad sobre otra. Entonces, creo que los hombres se vuelven rechazados porque creen que somos una especie de premio que, si insisten lo suficiente, se van a ganar. Y eso es totalmente deshumanizante. Estos hombres no están interesados en nosotras como personas, sino como marcadores de logros, como un objetivo, como si fuéramos carros, cosas o marcadores de poder. Obviamente no se trata de todos los hombres, pero el punto es que esa es la forma de cortejo que se les ha enseñado a los hombres cisgénero heterosexuales”, explica.

“Estos comportamientos pueden cambiar, a medida que las mujeres expresen su descontento esto puede cambiar. En la Historia de la Humanidad los rituales de cortejo han evolucionado y no hay nada que pueda sugerir que estas cosas se vayan a mantener estáticas de ahora en adelante”.

Quizás así como se han perdido los héroes románticos del pasado, e incluso hasta sus canciones (encontrando ahora a Ross en “Friends” o ‘I’ll be watching you’ de The Police, que es acoso puro y duro), las mujeres puedan llegar a un punto donde no tengan que seguir extrañando el discurso de Romeo ante Julieta en el balcón ante tantas fotos que nunca pidieron, para comenzar.

3 tipos de cortejo que no querrás encontrarte online (vistos en Bye Felipe)

Mr. ‘Nice Guy’

Este es uno de los que más se ha analizado en los últimos años. No es el típico “macho alfa” que conquista por su apariencia o de manera más agresiva, pero es el que inicia una conversación en apariencia amable, calmada y dulce, para mostrar un discurso iracundo o de reclamos si la mujer no responde ante su conversación.

Al grano

Son los que no saludan y comienzan a pedir fotos o a hacer insinuaciones sexuales no solicitadas, incluso con chistes. Reaccionan de la misma manera que el “Nice Guy” si son rechazados. Los dick pics son más comunes en esta categoría.

Táctica opuesta

Los hombres que comienzan a decir “no eres tan interesante/ bonita”, como forma de que puedas hacerles cambiar de opinión. Si la técnica no funciona, también reaccionarán de manera violenta.

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