El país que celebra 'bodas' secuestrando y violando a las mujeres

Una tradición ancestral pero que no deja de ser una forma de torturar a las mujeres

En todas las sociedades y culturas hay tradiciones que se convierten en un verdadero terror frente a los ojos extranjeros.

En Kirguistán, por ejemplo, existe una tradición conocida como rapto de la novia, algo que va más allá de las bodas arregladas que también son comunes en países como India o Afghanistán.

Y es que en este pequeño país ubicado en Asia Central, el concepto de noviazgo es algo imposible. Si una mujer empieza a salir con alguien es porque ese va a ser su marido y compañero para toda la vida. Aún así, el poder elegir con quién salir es un beneficio de pocos ya que a la mayoría se les impone.

Si bien muchas mujeres sueñan con vestir de blanco, llegar al altar con un hermoso ramo de flores y tener una fiesta de cuento de hadas con el hombre que aman, un tercio de las mujeres de Kirguistán tienen que conformarse con pasar el resto de su vida con su "secuestrador", porque eso es lo que es, un hombre que se las lleva contra su voluntad y que las priva de su libertad y dignidad. 

El rapto de la novia consiste en, como su propio nombre indica, un secuestro que finaliza en boda. El hombre decide que quiere casarse con una mujer a su gusto, y en lugar de tratar de enamorarla o de conquistarla, lo que hace es raptarla.

Por lo general, el secuestro se lleva a cabo de noche y con la fuerza bruta pero también puede ser que sea a través de engaños que involucren a toda la familia e incluso mediante la aplicación de tranquilizantes para dormir a la mujer.  Al final, el hombre la obliga a casarse con él y ser suya por medio de la violación.

Para los hombres es también una obligación hacerlo e incluso hay quienes se suicidan si no logran secuestrar a la mujer o si ésta se escapa pues es una especie de deshonra. 

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