Plus Size: 10 años de un movimiento que revoluciona nuestro amor propio

Metro analiza cómo ha cambiado el fenómeno más exitoso en la industria de moda reciente.

Hace una década era impensable hablar de mujeres “plus” de una forma que no fuera diversificada o libre de estigmas. A pesar de que mujeres como las blogueras “Gabifresh” o Nadia Aboulhosn comenzaban con el arduo camino de mostrar a las mujeres de talla grande como seres que van más allá de una caricatura y que eran opuestos al sistema y la industria de moda. Pero en la última década, a través de redes sociales, statements y momentos clave, el movimiento plus size dejó de ser una moda para convertirse en una apuesta seria de la industria de la moda hacia la diversidad. Estos son sus logros y estos son sus desafíos.

Una industria en números

En 2016, Tim Gunn hacía un video y artículo virales cuestionando el por qué los diseñadores estadounidenses no hacían ropa favorecedora y con propuestas de calidad. En este, mencionaba una cifra nada despreciable: las mujeres estadounidenses (según lo estudiado por la firma de consultoría NPD Group), gastaron en ese año 21.4 billones de dólares. Para 2020, según el estudio de Coresight Research, este consumo se incrementaría a 24 billones de dólares. Ahora, con el crecimiento tan lento del mercado a nivel mundial (2.1% según Euromonitor), el mercado plus size crece en oportunidades de consumo y producción. Asimismo, en mercados como el de Europa y Latinoamérica ya se están viendo propuestas locales, tanto en sectores de retail masivo como de lujo, que comienzan a captar nuevos consumidores. Asos, que fue una de las primeras páginas en ofrecer diseño al mercado, sacó hace algunos años su sección masculina.

Nuevas marcas

Gracias a estas oportunidades de mercado, varias marcas han aprovechado el social media y el déficit de mercado y han sacado hits virales. Lane Bryant lo hizo con su campaña #NoAngel, por ejemplo. Pero otras marcas como Eloquii (más de workwear y fitting perfecto) o Torrid han comenzado a mostrarse como puntos de referencia. Navabi hace lo suyo en el Reino Unido a través de creadores seleccionados. De ahí en adelante, hay opciones. Modcloth en lo vintage, o Fashion Nova, que recrea en tallas grandes toda la estética de Cardi B y Calabasas.

Nuevos íconos

Tess Holliday fue la primera en sentar un precedente con su hashtag viral en 2013 llamado #effyourbeautystandards y volvió a ser tema de polémica este año al ser la portada de Cosmopolitan y ser acusada de hacer apología a la obesidad. Pero a otras mujeres que han conquistado el mainstream, las señalan por lo mismo. Ashley Graham, quien ha sido un referente con su propia muñeca, o a Iskra Lawrence (quien irónicamente tiene un proyecto de fitness) o incluso Denisse Bidot. Pero lo que se ve más allá de este choque al ser visibles otros cuerpos es que hay más aceptación e incluso diversidad en cuanto a las tallas grandes si se habla de raza, origen o causa. Y sobre todo, gracias a los espacios que han conseguido.

Hits del movimiento plus size

Holliday en Cosmopolitan solo es un fenómeno reciente a lo que causó Ashley Graham en la portada de Sports Illustrated en su edición Swimsuit en 2016, o la misma Candice Huffine en el Calendario Pirelli, otrora reservado a mujeres de tallas tiránicas y tradicionales.

Nuevos bloggers

Aparte de las pioneras, han aparecido más voces que a través de la imagen han movilizado a más mujeres y hombres de tallas grandes. En Latinoamerica destaca Adriana Convers, Fat Pandora, que ha sido reseñada incluso en el portal Man Repeller y en Cosmopolitan (entre otras publicaciones) por su estilo. Otras blogueras como Jay Miranda, Nicolette Mason, Musemu Handahu (de origen africano) o Danielle Vanier destacan por mostrar más variantes de estilo a lo largo y ancho del planeta. Todas ellas, desplegando una confianza y un sentido de la elegancia que hacen ver a las tallas grandes desde múltiples ópticas.

Eventos plus size

La Curvycon es un evento realizado en la ciudad de Nueva York donde marcas, diseñadores, blogueros e influencers de tallas grandes se reúnen para ver cómo ha cambiado la industria, sus desafíos y sus oportunidades. Credo por Chastity Garner y Cece Olisa, contó con personajes como Nicolette Mason y Ashley Nell Tipton, ganadora de Project Runway y creadora especializada en tallas grandes. Por otro lado, el Fashion Institute of Technology hizo un simposio viral sobre tallas grandes y cuerpo llamado Fashion and Physique que contó con la presencia de Tim Gunn y Christian Siriano, entre otras figuras, donde se debatió por qué la industria todavía no incluye del todo a las tallas grandes.

Diseñadores plus size

Aparte de Ashley Nell Tipton, en lo mainstream muy pocos diseñadores gustan de incluir tallas grandes en su propuesta. Uno de ellos ha sido Christian Siriano, que ha sido célebre por vestir a mujeres como Leslie Jones en la alfombra roja. Pero que él sea uno de los pocos que hace eso (a Melissa McCarthy le tocó crear su propia marca para vestirse) habla de cuánto falta para incluir a las tallas grandes, verdaderamente, en la industria.

P y R

Adriana Convers, @fatpandora – Influencer de autoestima, blogger plus size

Adriana Convers es una Instagramer e influencer colombiana cuyo increíble estilo ha sido reseñado en lugares como Man Repeller o Cosmopolitan. Ha sido una de las pioneras de la revolución de tallas grandes en su país y junto con sus geniales looks, combina un sentido del humor único y lenguaje cercano que llega a diversos públicos. Pueden seguirla aquí.

¿Cómo crees que ha cambiado el movimiento plus size en estos años?

–Cuando comencé hablando de esto, desde la moda, éramos muy pocas. Creo que, conforme ha pasado el tiempo y han aparecido nuevas chicas en esto, se ha normalizado un poco el tema y se ha mostrado que no solo las señoras grandes son las gordas, sino que hay más mujeres jóvenes, ávidas de consumir moda, que tienen sobrepeso y obesidad. Y creo que las marcas, para hacerle frente a la competencia y para sobrevivir, se han dado cuenta que hay que hacer eso: llegar a nuevos segmentos de mercado, como nosotras, y creo que hoy en día hay mucha más oferta. Creo que hace ocho años era imposible encontrar vestidos de baño juveniles para mujeres de tallas grandes y era imposible pensar que íbamos a encontrar ropa interior, o ropa deportiva. Creo que ese ruido y esa presencia que hemos hecho nosotras junto a otros fenómenos como Adele o Ashley Graham, han hecho que el tema deje de ser una rareza y se conviertan en parte de la diversidad de lo que es el cuerpo femenino.

"Creo que para muchos la obesidad representa sus miedos más profundos y temores más oscuros. Afirmar que porque una mujer gorda salga en una revista es promover la obesidad, es evidenciar ese temor a que nuevas estéticas sean aceptadas".

 

Hubo un artículo de 'Business of Fashion' que hablaba de que la revolución de las tallas grandes fracasaría porque la moda en su esencia era para gente rica, blanca y delgada. ¿Qué opinas al respecto?

–La moda es para todos, porque es un medio de comunicación. Y es una manera de expresar quienes somos sin palabras. Y creo que decir que entonces la moda es solamente es para ricos y blancos es dejar por fuera del espectro a un montón de opciones y características humanas. Los afros y los asiáticos ya tienen su propio nicho, la moda se está enfocando en ellos. Creo que es una afirmación bastante soberbia, pienso que si algo nos ha dejado las redes sociales es que la moda es cada vez más diversa y abierta y es una afirmación desde un punto privilegiado y egocéntrico.

Otra cosa que suele mencionar la gente cuando hay un cuerpo de talla grande en una portada (como el de Tess Holliday) es que se hace apología a la obesidad.

–Creo que eso habla desde el miedo a lo diferente. Creo que para muchos la obesidad representa sus miedos más profundos y temores más oscuros. Afirmar que porque una mujer gorda salga en una revista es evidenciar ese temor a que nuevas estéticas sean aceptadas. Creo que que es un poco hipócrita el discurso. Si hemos visto mujeres extradelgadas como Kate Moss en su heroin chic y mujeres diferentes y nadie sale a decir que eso es una apología a la delgadez y se les celebra el tema. Y he creído que porque alguien es extremadamente delgado inspira admiración porque evoca sacrificio o castigo. Una persona que es delgada no por contextura genera admiración. Pero cuando una mujer es gorda inspira todo lo contrario. Inspira odio porque la creen perezosa, dejada, y eso de alguna manera es permisivo, expresar ese odio a los gordos porque se nos ha dicho que está bien. Cuando una persona gorda se siente bien consigo misma rompe con el statu quo . Tess Holliday es una mujer de una seguridad y autoestima arrolladora y por eso es disruptiva. Para aquellos con temores y odios les despierta ese montón de cosas. Pero una persona normal que no vive pendiente de eso no se va a sentir influida para decir engordaré para ser portada. Eso está en la cabeza de los haters gordofóbicos.

¿Crees que eventos como el del FIT o la Curvy Con son solo pañitos de agua tibia ante una industria todavía excluyente?

–Creo que son necesarios. Nosotros como comunidad tenemos que alzarnos, reunirnos, hacernos notar. Christian Siriano ha sido el diseñador que desde el día 1, junto con Nicolette Mason, ha mostrado que él puede hacer cosas para todos los cuerpos y creo que este tipo de eventos es importante que sucedan, porque independientemente si llegan a cambiar la industria, si no lo logran, demuestran que existimos, que somos consumidores ávidos, con los medios para comprar y consumir moda. Yo creo que sí se están haciendo cambios. Ver a modelos plus en NYFW es algo grande. Que una mujer plus size protagonice Sports Illustrated o calendario Pirelli es un gran cambio. Esto es un paso adelante para nosotras y creo que es necesario que ocurra y que se den más y más seguido porque, nosotras estamos y existimos y es importante que la industria nos escuche para sobrevivir a los cambios. Si la industria no se abre más a la diferencia en algún momento no van a ser tantos los que les compren. Esto me recuerda a una frase de la comediante “Nanette”: “De hecho ser blanco, hétero y “perfecto” no es lo cool hoy en día”.

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