En Somalia una niña de 10 años murió desangrada en acto religioso por mutilarle el clítoris

Somalia tiene una de las tasas más altas de mortalidad femenina por la continua aplicación de la ablación.

Una pequeña de tan solo 10 años de edad murió en una ciudad de Somalia, en el este de África, al ser sometida a un proceso de ablación del clítoris. La niña murió desangrada luego de que su madre la llevara a que le practicaran el rudimentario procedimiento.

Según una activista de la región, la mujer que realizó la pequeña operación, habría cortado una importante vena, lo que condenó a muerte a la inocente. Tenía varios días hospitalizada, pero la hemorragia no pudo ser controlada.

La ablación del clítoris es la eliminación total o parcial (depende del caso) de tejido del órgano genital femenino, particularmente del clítoris, para evitar el placer sexual en las mujeres por consideraciones religiosas o culturas, sin base científica. La tradición ha sido mundialmente rechazada por activistas alrededor del mundo, alegando que es un acto de violencia en contra de las mujeres, al no tener la opción o posibilidad de negarse a la realización de la práctica.

Somalia tiene una de las tasas más altas de mortalidad femenina por la continua aplicación de la ablación, a pesar de que la constitución del país prohíbe que se realice, ninguna ley tipifica condena alguna a quien ejecute el acto de mutilación. La ignorancia sobre el tema y la poca participación del Gobierno Somalí, han contribuido a que se siga llevando a cabo.

En el 2012, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, emitió la resolución A/RES/67/146, que prohíbe la mutilación genital femenina y exhorta a los Estados, sociedad civil, organizaciones internacionales y a todas las partes involucradas, a luchar en contra de este abuso físico y psicológico en las mujeres. Desde entonces, el 6 de febrero se celebra el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Femenina.