Mujeres de Ecuador ya podrán formar parte de las Fuerzas Armadas ¡Se hace historia!

Las mujeres de Ecuador harán historia al poder ingresar por primera vez a las filas de las Fuerzas Armadas

Un nuevo fenómeno pasa a formar parte de la historia contemporánea de Ecuador, gracias a que las mujeres ya podrán formarse en las filas de sus Fuerzas Armadas tras el cambio de normativas que se lo impedían.

 

Los pasos agigantados que han dado algunos movimientos feministas que luchan por la igualdad de género siguen alcanzando resultados; y esta vez Ecuador es el escenario.

 

Una nueva resolución del Gobierno emitida por el Ministerio de Defensa Nacional le otorga a las mujeres de Ecuador la absoluta libertad de presentarse libremente para cumplir con el servicio cívico militar voluntario.

 

La nueva decisión establece que, a partir del próximo mes de agosto, cuando corresponde el nuevo periodo de presentación voluntaria al servicio militar las mujeres podrán incorporarse, aunque en esta primera etapa sólo podrán equivaler al 5 por ciento del total conscriptos.

 

La integración de las mujeres en las Fuerzas Armadas será progresiva e irá incrementando en un 10 por ciento de manera anual, según informó el Ministerio de Defensa Nacional.

 

Tanto mujeres y hombres que acudan al servicio militar de Ecuador podrán contar con beneficios como asistencia médica, alimentación, formar parte de la carrera de reservistas, seguro de vida, entre otros. Además el proceso de capacitación tiene el aval académico de la Escuela Politécnica del Ejército y del Servicio Ecuatoriano de Capacitación Profesional (SECAP).

 

De la nueva resolución destacan dos artículos:

 

En el artículo 1 se señala que tanto el Ejército, la Marina como la Fuerza Aérea (FAE) preverán y adecuarán la infraestructura de sus unidades o repartos para alojar a las y los conscriptos.

 

En el artículo 2 se indica que las Fuerzas Armadas (FF.AA.) deberán mantener 10 mil conscriptos en la institución. Para el efecto, la convocatoria deberá efectuarse de forma anual, a través de dos llamadas: en marzo y agosto. El servicio durará un año.