Caníbal se comió a su novio y pintó cuadros con su sangre

El caníbal Luis Alfredo González Hernández asesinó a su novio, Lisandro Rosales García, para comérselo y usar su sangre como pintura en sus lienzos.

Amparado por la soledad, Luis Alfredo González Hernández asesinó a su novio, Lisandro Rosales García, para comérselo y usar su sangre como pintura en sus lienzos. En una hacienda de la población venezolana de Río Chico, a 128 kilómetros de la capital Caracas, fue capturado el “Comegente Pintor” cuando las autoridades de ese país investigaban la desaparición de Rosales.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (policía judicial) detallaron que la primera versión revela un supuesto “pacto íntimo” entre víctima y victimario: “González habría dicho que Lisandro le pidió que lo matara, lo comiera y pintara cuadros con la sangre”, reseña el diario Panorama.

En la propiedad, ubicada sector Las Marías, se hallaron cinco obras con la firma del caníbal LR: un vitral con flores, un cuadro de un florero y frutas, unos girasoles, un paisaje marino y el rostro de una mujer sobre un horcón de madera. “A las pinturas se le harán los análisis de antropología forense”, indicaron las autoridades policiales.

Fueron los mismos vecinos de Rosales quienes aseguraron a la policía que los sujetos mantenían una relación amorosa, por lo que también surge la hipótesis que una discusión habría sido el detonante del crimen.

Los oficiales recolectaron restos óseos, como la columna vertebral, huesos grandes y dientes. Todas las evidencias fueron trasladadas a Caracas, donde se les aplicará las pruebas que corresponden. Hasta ahora presumen que sean del dueño de la hacienda, pero debe procederse a la identificación plena.

También localizaron varios documentos de identidad de desconocidos, que serán verificados en los registros de personas desaparecidas.

Caníbales en el mundo:

La cadena CNN refiere al menos seis casos más conocidos de canibalismo, en los que destaca Jeffery Dahmer, quien fue sentenciado a 15 cadenas perpetuas por el asesinato de 17 hombres y niños en Milwaukee, entre 1978 y 1991. Además de tener sexo con los cadáveres, se comió parte de sus restos.

Mientras que en 2001, el alemán Armin Meiwes fue condenado a vivir en prisión por el asesinato de un hombre que conoció en línea. Meiwes publicó un anuncio que decía: “Busco un hombre de constitución fuerte para ser masacrado y luego consumido”. Bernd Brandes respondió a la publicación y lo asesinó con un cuchillo; para luego devorarlo durante semanas.