La asesina del niño Gabriel Cruz está presa y vigilada para evitar que se suicide

Ana Julia Quezada ya cumple su condena y una presa argentinafue designada para evitar que arremeta contra su propia vida

No cabe duda que Ana Julia Quezada se ha convertido en el tema de conversación de la comunidad española y el mundo entero, asesinó al hijo de su pareja, escondió el cuerpo por casi dos semanas, participó como voluntaria en la búsqueda del pequeño y fingió ante el mundo no saber nada. El crimen conmocionó al mundo y ahora espera su condena.

Mientras el veredicto final de su condena llega, es supervisada día y noche por una mujer argentina que está presa, su labor está enfocada en evitar que la mujer se suicide. Su calvario comenzó el pasado 11 de marzo, cuando las autoridades encontraron el cuerpo en el maletero del carro que conducía Quezada.

En su confesión reveló que luego de asfixiar al niño, lo enterró y cubrió con piedras. Al sentir que los cuerpos policiales estaban muy cerca se sintió acorralada y decidió mover el cadáver pero fue interceptada.

Quezada de 43 años fue trasladada a una prisión en Almería, en la localidad de El Acebuche. La dominicana que también está medicada debe tener siempre atenta de ella algo que se conoce como una “presa sombra”, una persona que la supervisa perennemente para evitar que se lastime o intente suicidarse, esto como parte del protocolo que se aplica en estos casos.

La "sombra" de Ana Julia es de origen argentino, tiene 46 años y en la última década cumple condena por haber matado a su marido, un ciudadano español, en su momento se entregó a las autoridades y por eso goza de ciertos beneficios.

La dinámica entre ambas consiste en pasar unas 20 horas al día juntas en la celda que comparten, allí son acompañadas de otras 60 reclusas. Aparte de estar en la celda, tiene tres horas para estar en el patio así como una hora para comer, en ninguno de los casos puede interactuar con el resto de las presas.

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