Donald Trump Jr. recibe demanda de divorcio de su esposa Vanessa Trump

El hijo del Presidente de los Estados Unidos asume la ruptura de su familia

Donald Trump Jr., hijo del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, asume un nuevo revés dentro de su familia. Esta vez, su esposa le ha solicitado el divorcio, aunque está dispuesta a hacerlo sin conflictos.

La aún esposa de Trump Jr., Vanessa Tump, es una ex modelo y actriz de los Estados Unidos. Desde el año 2005 permanecen viviendo como marido y mujer, teniendo como fruto cinco hijos de entre 10 y tres años de edad.

Vanessa Trump introdujo recientemente una demanda por un divorcio no disputado, según reza el expediente judicial. Esto querría decir que la mujer y sus abogados no establecerán una disputa legal por las custodias o arreglos económicos.

Fuentes cercanas a la familia de los empresarios, ahora vinculados con la política norteamericana, explicaron que Vanessa no habría podido batallar con las ausencias de Trump Jr. desde que este trabaja con su padre Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.

Además han agregado que la mala reputación de su suegro y las intenciones de Trump Jr. de tratar de defenderlo permanentemente a través de sus redes sociales, habría sido otro punto de inflexión en la relación de los aún esposos. The New York Post, a través de su columna de chismes, habría hecho circular la noticia que ahora da la vuelta al mundo.

Trump Jr. permanece dentro de una ola de escándalos por la presunta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales del año 2016 en las que salió vencedor su padre. Él habría afirmado que se reunió con una delegación rusa para analizar asuntos relacionados con la contrincante Hillary Clinton.

Este divorcio pone los ojos con especial énfasis en Vanessa, quien podría añadir datos importantes sobre la trama rusa en los Estados Unidos, si antes del matrimonio no firmó acuerdos de confidencialidad.

"En teoría, Vanessa podría hablar sobre lo que Donald Trump Jr. sabía sobre la investigación de Rusia si el privilegio conyugal no se aplica, pero eso llevaría el divorcio a un lugar oscuro. Sin embargo, ella pudo haber firmado un acuerdo prenupcial acuerdo con una cláusula de confidencialidad y, por lo tanto, se les impediría hablar durante o después del matrimonio. Si no hay una cláusula de confidencialidad y no hay un acuerdo prenupcial en su lugar, una vez que el divorcio se complete, ella, si la ley de la jurisdicción en la que está llamada a testificar, podría ser obligada a testificar", explica el abogado experto en divorcios Joshua Forman.

Te recomendamos en video