''La mujer sí puede hacer agricultura''

Este es el primer reportaje de la serie ''Ellas se apoderan de la industria'' , que cuenta la historia de cinco mujeres destacándose en la gastronomía de Puerto Rico.

No le teme a la calentura del sol, tampoco a la lluvia. En una mano lleva la picota, en la otra sostiene la azada y en su mente la misión de traer seguridad alimentaria a la Isla. De esta forma, la agrónoma y educadora, Stephanie Rodríguez, pasa sus días en fincas cialeñas.

En una industria en donde se relaciona la fuerza física del hombre con el trabajo de la tierra (12,006 hombres versus 1,093 mujeres, según datos del Censo Agrícola del 2012), Rodríguez ha tenido que imponer su carácter y demostrar que las mujeres también pueden dedicarse a esta labor.

''Ser la cabeza de la finca es lo que más difícil que se me ha hecho en el mundo machista en que vivimos. Cuando voy a pedir ayuda (incentivos) siempre se me pregunta sobre quién administra la finca, que si soy casada o si estoy sola, y eso se debe a que la mujer todavía, en el 2018, no está visualizada como una agricultora independiente '', narró la joven de 29 años.

La agrónoma, quien hace un tiempo se hizo viral en las redes sociales por una imagen en la que aparece cargando un racimo de guineos, cree fielmente en la equidad de género dentro de la agronomía, y que tanto el hombre como la mujer pueden hacer lo que se propongan.

''La mujer no tiene la misma forma de hacer las cosas que el hombre, pero las puede hacer. La mujer sí puede hacer agricultura'', aseguró.

stephanie rodz (Stephanie Rodríguez también es educadora del sistema público de enseñanza del país/ Foto por Perla Hernández)

La agricultura en su vida

Su primera conexión con la naturaleza se dio a la corta edad de cinco años. Para ese momento Rodríguez  pasaba los días recolectando café y haciendo travesuras en la finca de su papá, que también ha dedicado su vida a la agricultura.

''Fue algo que creció sin darme cuenta. Desde chiquita yo le sacaba las semillas a los frutos de la nevera y las ponía en tiestitos al lado de la casa''.

Y aunque de grande intentó escabullirse de su destino (poniendo la Ingeniería entre sus planes de estudios), en una clase de Biología se dio cuenta que el vínculo con la naturaleza seguía presente, por lo que se inclinó hacia la formación en Agricultura.

En el transcurso de sus prácticas estudiantiles, dos expertas en el tema, Delma Cartagena (maestra de Agricultura) y Edly Santiago (profesora universitaria) le motivaron a convertirse en educadora. ''Me solté, dejé la timidez y empecé a tener ese contacto en la tierra y las manitas pequeñas, que son los niños'', dijo.

Actualmente Rodríguez imparte clases de Educación Agrícola -del Departamento de Educación- a niños y jóvenes entre 9 a 14 años, a quienes adora ver cosechando.

''Los estoy motivando a sembrar en sus casas y todos están comenzando sus proyectos de Experiencia Agrícola Supervisada'', mencionó con orgullo.

Sus cultivos

En La Agricultora, una de las fincas en la cual colabora con sus colegas, Rafael Figueroa (maestro de Agricultura) y Edgardo Rodríguez (agricultor), el verdor de las lechugas sobresale entre la hierba, las calabazas cautivan por sus considerables tamaños, las batatas son fáciles de percibir en el terreno y los tomates parecen bailar con la brisa. Todos estos parte de la lista de alimentos que la agrónoma cultiva y supervisa en sus visitas habituales al terreno.

Si bien sus productos son sembrados de forma ecológica y/o libres sustancias químicas, es un reto lograr venderlos. ''El comerciante puertorriqueño no apoya al agricultor local. Le exige demasiado; muy chiquito o muy grande, empacado o pesado'', admitió.

Antes del paso del huracán María por Puerto Rico (en septiembre pasado), Rodríguez se encontraba en una excelente etapa de producción, cuyas cuadras de guineo y otros alimentos causaban alegría en la joven.

''Con María el terreno quedó sin nada y perdí un montón. Pero puedo repetir todo lo que hice, porque cuando tú creas una conexión con la naturaleza, esa cosecha te empodera'', puntualizó.

Entre el tiempo en aula con sus estudiantes y dedicación a sus cultivos en la Finca, la agrónoma cialeña pasa sus días.

 

Nota del editora: Durante el reportaje Stephanie Rodríguez enfrentó la pérdida de su compañero agricultor y educador, Ignasio Machado (3 de mayo del 1987 – 9 de febrero del 2018). Rodríguez dedica parte de este reportaje al profesional.

 

Mira parte de la entrevista aquí: