Fue acuchillada y con su último aliento delató a sus homicidas

Fue encontrada por un grupo de trabajadores quienes dieron aviso a la policía.

Ocurrió durante la madrugada de este lunes, cuando el 911 recibió una horrorosa llamada: trabajadores reportaron a una mujer que yacía apuñalada al costado de un camino en Livermore, al este de San Francisco, Estados Unidos.

Lizette Andrea Cuesta se encontraba bañada en sangre luego de que una pareja de asesinos la diera por muerta. Sin embargo, la chica aún podía respirar pese a su moribundo estado.

Se trata de una joven hispana, quien fue apuñalada en múltiples ocasiones para luego ser abandonada en una zona desértica del país del norte. Sus últimos minutos de vida los utilizó para buscar a alguna persona y revelar la identidad de sus captores.

Se arrastró apenas unos 100 metros por la ruta en California, con la intención de pedir ayuda o al menos, justicia. Se conoce la distancia que recorrió por la evidente mancha de sangre que fue dejando mientras se trasladaba.

Por el sentido contrario, caminaban cuatro trabajadores que incrédulos, vieron una “masa rojiza”, que en realidad era la cabeza de la muchacha de 19 años.

Los trabajadores inmediatamente se pusieron a buscar señal en sus teléfonos para alertar a la policía, lo que consiguieron a unos cuantos metros del lugar. Al llegar el equipo de emergencias, y pese a los esfuerzos, no pudieron salvar la vida de Lizette.

Luego de encontrarla, la joven fue tras trasladada en helicóptero a un hospital cercano, en donde falleció al poco tiempo de ser internada. El tiempo le bastó para denunciar a sus asesinos.

Los culpables fueron identificados como Melliza Leonardo de 25 años y Daniel Gross de 19. La pareja fue encontrada y arrestada tan solo unas horas después del brutal homicidio.

Hasta el momento, se sabe que Cuesta subió voluntariamente al vehículo de sus captores, aunque se desconoce los motivos.

“Ella peleó como una guerrera”, fue el testimonio que entregó uno de los trabajadores, según informó Fox40.