Madre secuestró y dejó morir de hambre a su hija adoptiva de 16 años

La mujer tenía otros dos niños que fueron rescatados a tiempo de esta nueva "casa de los horrores".

Los casos de crueldad con los niños suman y siguen. Esta vez fue en Estados Unidos, donde condenaron a tres cadenas perpetuas a una mujer acusada de torturar hasta la muerte a su propia hija. La muchacha identificada como Natalie Finn tenía 16 años y pesaba 38 kilos cuando fue encontrada, pero esta vez no se trataba de un caso de anorexia.

Nicole Finn de 43 años torturó, secuestró y mató de hambre a su hija adoptiva. El cuerpo de Natalie no tenia un solo gramo de grasa, pues por meses estuvo sometida a un cautiverio dentro de su misma casa.

El hecho ocurrió en el Estado de Iowa, hace un año y medio, pero el crimen tomó relevancia internacional recién ahora, tras conocerse el caso de la “familia” Turpin, quienes reabrieron el juicio público ante casos de tortura a menores de edad.

Fue durante el 24 de octubre de 2016, cuando una llamada al 911 alertó a las autoridades de lo que estaba pasando dentro de esa vivienda. La madre de la chica había llamado para denunciar un supuesto accidente hogareño, pero al llegar las autoridades, notaron que la muchacha estaba desmayada y presentaba avanzados signos de desnutrición. Además, constataron que la niña tenía puesto un pañal de adulto.

Al llegar al hospital, los médicos intentaron revivir a Natalie, pero les fue imposible.

Luego de la investigación, la policía esclareció que se trataba de un nuevo caso de abuso. La madre fue detenida tras revelarse que mantuvo por meses secuestrada a la niña en su propia casa, y que la privó de comida hasta morir.

Según el reporte, la joven ya había intentado escapar, pero fue encerrada rápidamente por su madre, quien selló todas las ventanas del domicilio para evitar que volviera a ocurrir.

Afortunadamente el caso fue descubierto a tiempo, pues la monstruosa madre tenía dos hijos adoptivos más que se encontraban en la misma situación.

Según la información entregada, la casa carecía de muebles, y en contra parte, estaba llena de gatos, perros y heces. En el lugar también encontraron sábanas esparcidas por el suelo, que tenían grandes cantidades de orina humana.

El informe psiquiátrico de la mujer arrojó un “trastorno de estrés postraumático”, a raíz de un abuso sexual ocurrido durante su juventud, lo que sería la causa de el atroz crimen que cometió.

El esposo de Nicole se encuentra a la espera de su juicio programado para abril de este año. Él hombre no vivía en el inmueble, pero se estima que sabía todo lo que ocurría, por lo que está acusado de crueldad y negligencia.

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