Lo que opinan los jovencitos y jovencitas de esta nueva generación

La escritora chilena Arelis Uribe comparte con Belelú los cuestionamientos y escritos de jóvenes en búsqueda de construir un nuevo mundo.

En agosto empecé a dar un ramo en la Usach. Es la primera vez que imparto un curso universitario. El ramo se llama algo así como “Taller de escritura creativa: estilo, narrativa y subjetividad” y en el fondo lo que traté de hacer es que estos cabros y cabras de cuarto año de periodismo deconstruyeran todas las mañas del periodistés, fome y lleno de lugares comunes, y encontraran su propia forma de decir las cosas, porque estoy convencida de que la originalidad no es otra cosa que irse muy hacia adentro para entender la forma particular en la que cada persona es capaz de crear algo.

Durante cuatro meses nos juntamos una vez a la semana a escribir columnas, criticas literarias y entrevistas, y a leer a Gabriela Wiener, Patricio Pron y los manifiestos de La Tercera. Salieron textos bonitos. Un chico escribió sobre lo que significa vivir como hijo de paco. Una chica escribió sobre por qué ama los días domingo. Otra, sobre su aborto. Otro, sobre la belleza que encontró en una película donde el protagonista es un migrante espacial que lo estafan en un planeta desconocido porque no domina el idioma. Escribieron sobre la vida, sobre sus experiencias, que es el tipo de narrativa que más me interesa.

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Arelis Uribe. (Foto Pousta).

Me sorprendió que de veinte estudiantes, al menos ocho escribieran temáticas feministas. Sobre la autonomía del cuerpo, sobre lo poderosa y admirable que es su mamá, sobre la experiencia de ser queer, sobre ser hombre y no querer ser machista. Cuando yo estudiaba periodismo, en las mismas salas de la Usach que ellos, el feminismo no existía. Y eso me da tanta alegría como envidia.

La primera vez que publiqué un texto tenía 18 años, fue en la Wikén, y la experiencia me inspiró para seguir escribiendo. Fue un combustible. Pensé que publicar los textos de este curso también podría ser una motivación para ellos. Entonces, contacté a amigos editores y editoras para ofrecerles las columnas y las entrevistas. Y varios aceptaron, porque en serio en estos jovencitos y jovencitas hay pluma, hay ganas de decir cosas que nadie más está diciendo.

Parte de eso van leer en Belelú. Un breve paneo de las cosas que opinan cabros y cabras que tienen como diez años menos que yo. Dicho en cursi, van a leer la voz de una nueva generación.

*Todas las semanas publicaremos escritos de jóvenes periodistas sobre sus cuestionamientos e ideas en búsqueda de construir un nuevo mundo.