Ante la violencia de género, crean código secreto para proteger a las mujeres en los bares

Una iniciativa que busca poner fin al acoso y las agresiones sexuales hacia mujeres dentro de establecimientos nocturnos

Las mujeres tenemos derecho a divertirnos donde sea a la hora que sea y vestidas como queramos. Sin embargo, es un hecho que la violencia de género va en aumento y que no se detendrá de la noche a la mañana. Por ello, la organización Mujeres en Red creó una iniciativa a través de la cual se activa un protocolo de seguridad en caso de que una mujer se encuentre en peligro dentro de un establecimiento nocturno.

"¿Estás en una cita y no es lo que esperabas? ¿Estás insegura, expuesta o incómoda? Acércate a la barra y pedí? Nuestro personal está capacitado para ayudarte y garantizar que vuelvas a tu casa segura", está escrito en un cartel que cuelga de la puerta del baño de mujeres en un centro nocturno en Balvanera, Argentina.

El protocolo se activa en cuanto la mujer menciona el nombre de una bebida que no se vende, pero que funciona como una señal de alerta a manera de código secreto.

"Una vez que la persona se acerca y dice esa palabra, siempre y cuando exprese su consentimiento, la llevamos por un pasillo y la acompañamos para que se tome un taxi. Si desea quedarse en el lugar, le pedimos a la persona violenta que se vaya. La idea es que la víctima pueda expresarse tranquila", explica Julieta Carunchio, una de las responsables del lugar.

Además del local de Julieta,  otros propietarios de bares de la ciudad, se han unido a la iniciativa para capacitar a su personal y diseñar protocolos para actuar en casos de violencia de género.

"Queremos que la violencia no exista y que las chicas podamos estar tranquilas", agrega Carunchio.

No necesariamente tiene que ser un caso "extremo" de violencia. Basta con que un hombre haga sentir incómoda a una mujer para hacer válido el código. De acuerdo con la dueña, hubo un caso en el que un chico pagó la cuenta de una chica, ésta le ofreció darle dinero pero él comenzó a insultarla.  Al momento de defenderse, se rompió una botella y la mesera les ordenó salirse provocando que el sujeto se saliera con la suya.

"La idea es hacer una estrategia para que no sólo contengan a la víctima de manera inmediata, sino también que los espacios cuenten con material de previsión y que todos los trabajadores se comprometan con el tema", comenta María del Mar Ramón, vicepresidenta de Red de Mujeres. Y agrega: "No basta con poner un cartel y promocionar algo y que después no resulte de esa manera. Si no cuentas con las herramientas correctas, el error puede ser mucho mayor. Si bien muchos espacios tienen un sistema para actuar en casos de violencia, no saben cómo contener a la víctima y terminan haciendo cualquier cosa. Como por ejemplo exhibirlas en las redes sociales".

Los carteles no sólo están en los baños de mujeres, también lo están en los de hombres para concientizar y advertir cuándo un comportamiento se transforma en abuso o en violación. De este modo queda claro que en el establecimiento no se aceptan conductas violentas.

"Se busca que los clientes asuman también el compromiso de respetar a las mujeres y que entiendan cuáles son los límites. En muchos casos, esos carteles aparecen arrancados, pero creemos que es la forma de cambiar el sentido social de la noche", dice Ramón.

De acuerdo con Sabrina Cartabia Groba, abogada y  presidenta de Red de Mujeres, "hay que entender que la violencia estructural que sufren las mujeres es cultural y es importante que esos espacios, que justamente generan cultura, trabajen sobre el tema". Por ello, no hay que dejar pasar ni neutralizar esas conductas. Las mujeres deben dejar de tener miedo de denunciar actos que atenten su integridad y los hombres deben dejar de tener conductas agresivas, especialmente en aquellos lugares donde son más indefensas.