Las mejores (y peores) reacciones a la llegada a Chile del llamado #BusDeLaLibertad

Resumen: agresiones, memes e intolerancia.

Sí, no pudimos evitarlo: el mal llamado Bus de la Libertad llegó a Chile pese a que no estamos de acuerdo con la incitación al odio que implica algo así. No obstante, las reacciones no se dejaron esperar.

 

Una de las maneras en que distintas organizaciones y comunidades LGBT se expresaron fue el #BusDeLaDiversidad, que a la par de su gemelo malvado, está también recorriendo las calles para mostrar su descontento. Esta idea fue de Movilh y Miles Chile.

En un comunicado de Movilh, la organización aseguró que los activistas fueron agredidos y tratados incluso de pedófilos por los defensores del Bus de la Libertad. “Hoy hemos sido víctimas y testigos de crueles e inhumanos ataques por parte de los representantes del Bus del Odio quienes a viva voz nos gritaron en el frontis de La Moneda que éramos un pedófilos y terroristas. Estos ataques fueron especialmente dirigidos contra nuestro dirigente, Rolando Jiménez, sin recibir hasta ahora ni las mínima muestra de solidaridad de parte del Gobierno”, sostuvo el presidente del Movilh, Ramón Gómez.

 

Además, agregaron que “los representantes del Bus del Odio vieron caminando a Rolando Jiménez junto a otros activistas nuestros, se abalanzaron sobre ellos para gritarles improperios y golpearlos con los palos banderas. Carabineros fue un simple testigo de estos hechos y delitos de odio, lo cual es repugnante. Jamás esperamos que un Estado que se dice democrático y un gobierno que dice apoyar a las personas LGBTI tuviera una reacción tan deleznable como esta”.

Por otra parte, la Casa Central de la Universidad de Chile izó la bandera LGBT en solidaridad a las comunidades: “Por el derecho a la identidad de género, contra los discursos de odio“, escribieron.

Por otra parte, fuentes conservadoras aseguran que estos mismos detractores han sido los culpables de agresiones al bus y a sus partidarios, rayándolos con esvásticas y enfrentándose a carabineros.

Además, usuarios en redes sociales han recogido las mejores (o peores, más bien) declaraciones a favor del bus de la libertad, incluso de una mujer que ni siquiera supo explicar qué es la “ideología de género”, porque claro, no existe. También ha habido espacio para el humor, y por supuesto, los memes.

 

 

Por otra parte, quienes le llaman a los estudios de género “Ideología de género” y que ni siquiera saben explicar por qué le denominan ideología, han mostrado (otra vez) su intolerancia en internet.

 

Una política pública que busca reconocer a niños transgénero no es una imposición para el resto, y expandir rumores como “obligar a niños a tragar semen” o que un pájaro nace pájaro y no pez es aumentar la ignorancia en torno a estos temas.