Los hombres hacen “manspreading” porque se creen dueños del mundo, no porque se aplastan los genitales

Los reclamos sobre esta temática no existen por lo “histéricas” que podemos ser las mujeres sino por la falta de empatía de algunos.

Hace dos años escribimos sobre el “manspreading” y nos dejaron un montón de comentarios desvirtuando la validez de nuestro reclamo.

Actualmente, este tema ha dado vueltas al mundo y es sujeto de críticas y discusiones respecto de cómo terminar con él. Para quienes aún no saben a qué me refiero, les cuento que el “manspreading” alude a la forma en la que muchos hombres se sientan con las piernas abiertas en el transporte público, a los que les importa un cuesto pasar a llevar a quienes van sentados a su lado, que generalmente somos mujeres. Personalmente, creo que es algo así como un tema territorial. Muy animal todo.

El asunto es que en Madrid se lanzó una campaña para terminar con el “manspreading”, donde se instalarán adhesivos en autobuses que contienen la iconografía de un hombre sentado con las piernas abiertas y sobre esto una cruz roja. ¿Bien simple no?

Muchos hombres argumentan que no pueden cerrar las piernas porque se les aplastan los genitales, de alguna manera y gracias a la ignorancia respecto de la anatomía podría creerse que esto es cierto. Sin embargo, un hombre español ha salido a aclarar este punto de una forma bastante didáctica, lo cual fue destacado en Verne de El País y me parece buenísimo mostrarlo a [email protected] [email protected] de Belelú.

Se trata del escritor y biólogo, Rafa de la Rosa (24), quien en su cuenta de Twitter detalla y argumenta por qué los hombres deben detener el “manspreading” ya que según sus propias palabras:

“Ni con el miembro más monumental del mundo tiene sentido que me digáis que NECESITÁIS tener las piernas abiertas 40-50 centímetros”.

A continuación les dejo su cadena de tweets, espero que lo comprendan los chicos que comentaron en el post que escribimos hace dos años. 😉