"No odio a las mujeres, detesto su hipocresía", la carta de un misógino al alcalde de Austin

Richard A. Ameduri envió una carta quejándose por la proyección exclusiva para mujeres del filme 'Wonder Woman'

La película de 'Wonder Woman' causó polémica desde el anuncio de su estreno, pero en Austin,Texas llegó a un nivel inimaginable, luego de que se diera a conocer que se realizaría una función exclusiva para mujeres. 

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Steve Adler, alcalde de Austin, recibió por correo electrónico una carta atacando a las mujeres debido a la función exclusiva de la película. Todo hubiera quedado en palabras, si no fuera porque Richard A. Ameduri, autor de la misiva, amenazó con un boicot contra la ciudad.

"Yo espero que todos los hombres boicoteen Austin y hagan todo lo que puedan para hacer menos a Austin y causarle daño a la imagen de la ciudad. El teatro que se jactó del sexismo típico de las mujeres se arrepentirá, yo espero, de su decisión. La noción de una heroína es un fino ejemplo del ansia de las mujeres de aceptar la apariencia de éxito sin éxito verdadero. Las mujeres aprenden desde temprana edad a valorar el 'maquillaje', que está bien pretender que se es más grande de lo que se es. Las mujeres pretenden no saber que solo los varones sirven en combate porque están satisfechas con una ruta más fácil. Las mujeres aceptan alegremente medallas de oro en los Juegos Olímpicos por llegar en décimo puesto y compitiendo sólo contra atletas de segunda clase. ¡Nombre algo inventado por una mujer! Los éxitos del género de segunda clase palidecen en comparación con virtualmente todo lo grande en la historia humana, logrado por hombres, no mujeres.

Si Austin no contrarresta con un evento solo para hombres, nunca visitaré Austin y daré la bienvenida a su deterioro. Y no olvido que Austin es mejor conocido por Charles Whitman [un hombre que asesinó a su madre y a su esposa y luego desató un tiroteo letal en la Universidad de Texas en 1966]. ¿Es que Austin defiende la igualdad de género o el adular a las mujeres? No se moleste en responder. Ya sé la respuesta. Yo no odio a las mujeres. Odio su hipocresía rampante, la hipocresía del 'movimiento femenino'. Las mujeres no quieren igualdad de género, quieren más para las mujeres. No se moleste en responder porque estoy seguro de que su cobardía no producirá nada digno de ser leído.

Richard A. Ameduri.

El alcalde de Adler respondió sin tardanza y le dio una lección de tolerancia a Ameduri:

"Querido señor Ameduri.

Le escribo para alertarle de que su cuenta de correo electrónico ha sido intervenida por un individuo inusualmente hostil. Por favor remedie la seguridad de su cuenta enseguida para que los vociferantes y desinformados alegatos de esa persona no le den un mal nombre. Después de todo, ¡los hombres tenemos que cuidarnos entre nosotros! ¿Puede imaginarse que alguien piense que usted no sabe que las mujeres pueden hoy servir en unidades de combate sin exclusiones? ¿Y si alguien pensara que usted no sabe que las mujeres inventaron las jeringas médicas, las balsas salvavidas, las salidas de emergencia en caso de incendio, la calefacción central y solar, un sistema de comunicación en tiempos de guerra para controlar torpedos vía radio que sentó las bases para todo desde Wi-Fi a GPS, y la cerveza? Y dudo en imaginar lo avergonzado que se sentiría si alguien pensara que a usted le molesta que una empresa privada haya desarrollado una oportunidad de negocio al reservar este fin de semana la exhibición para mujeres de una película de superhéroes.

Usted y yo somos hombres de relevancia con poco tiempo para las sensibilidades delicadas mostradas por la lastimosa criatura que ha manchado su buen nombre y genuino carácter al escribir ese pésimo correo electrónico. Confío en que la noticia de que su cuenta de correo electrónica fue intervenida no le cause alarma indebida y le deseo lo mejor en el aseguramiento de su cuenta. Y en el futuro, si sus viajes lo traen a Austin, por favor sepa que todos son bienvenidos aquí, incluso gente como la que escribió ese email con visiones vergonzosas frente a la modernidad, la decencia y el sentido común.